Las últimas ballenas varadas en la costa neozelandesa vuelven a alta mar
El último grupo de 33 de las 99 ballenas pilotos que quedaron varadas el pasado lunes en una remota playa de Nueva Zelanda comenzó hoy a nadar en dirección mar adentro y distanciándose de la costa.


El último grupo de 33 de las 99 ballenas pilotos que quedaron varadas el pasado lunes en una remota playa de Nueva Zelanda comenzó hoy a nadar en dirección mar adentro y distanciándose de la costa
"Se mueven despacio, pero la ruta que han tomado parece bastante consistente. No obstante, un barco navega con ellas y las seguirá durante el resto de la noche (del miércoles), tanto como pueda", indicó el responsable de área del Departamento de Conservación de Nueva Zelanda, John Mason, según el diario "New Zealand Herald"
"No se encuentran en perfectas condiciones, porque han estado en la arena las últimas 48 horas, pero creo que tienen las fuerzas suficientes para nadar y parece que hoy están más motivadas que ayer", añadió Mason
Un grupo de 99 ballenas piloto embarrancó en las playas de la bahía de Golden, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, el lunes pasado
El martes, 34 habían muerto, 40 habían vuelto a quedar varadas por segunda vez tras los esfuerzos de las autoridades para reflotarlas y las restantes 25 nadaban en aguas más profundas a unos tres kilómetros de la costa
Esta mañana, siete de los 40 cetáceos habían fallecido y las demás ballenas piloto empezaron a nadar mar adentro
Se trata de la tercera vez que un grupo de ballenas queda varado este verano austral en Nueva Zelanda y las autoridades están preocupadas por el aumento de este tipo de incidentes
Lo habitual en el pasado es que estos casos sucediesen una o, a lo más, dos veces cada verano, pero en la última década el número ha subido a tres
Las aguas de Nueva Zelanda forman parte de la ruta que hacen las ballenas que se dirigen o proceden de la Antártida, y en septiembre inician el viaje de retorno hacia aguas más frías
La ballena piloto, también llamada Calderón común, es un cetáceo de frente abombada y cuerpo robusto que puede alcanzar seis o siete metros de longitud




