Gobierno brasileño admite exigencias de FIFA para el Mundial de 2014
Los políticos brasileños deben suspender algunas leyes durante el desarrollo de la Copa del Mundo


El ministro de Deportes de Brasil, Orlando Silva, admitió que la FIFA le pidió al Gobierno modificar la legislación vigente para eventos deportivos durante la época del Mundial de Fútbol de 2014
"La FIFA solicitó que suspendiésemos el Estatuto del Anciano, el Estatuto del Hincha y el Código de Defensa del Consumidor", entre el 12 de junio y el 13 de julio de 2014, señaló Silva en una entrevista concedida al programa "Arena", del canal SporTV
La legislación brasileña, a través de esos dos estatutos y del código en mención, determina que personas mayores de 60 años y estudiantes apenas pagan media tarifa en los espectáculos públicos, además castiga severamente y con altas indemnizaciones a los organizadores en los casos de cancelación de los eventos
La Cámara de Diputados debate un proyecto para modificar las normas en lo que tiene que ver con los estudiantes y las multas estipuladas dentro del Código de Defensa del Consumidor, sin contemplar cambiar el Estatuto del Anciano
Esa situación, según especularon algunos medios extranjeros, habría hecho a la FIFA amenazar a Brasil con el traslado del Mundial a otro país
Silva confió en que a través del diálogo con el máximo organismo del fútbol mundial se "encontrará una solución"
"No es una cuestión de soberanía, es una discusión de derechos sociales. El diálogo de Brasil con la FIFA es mejor de lo que muchos se imaginan", aseveró Silva
El ministro enfatizó que "existe una decisión del Gobierno brasileño de no suspender el Estatuto del Anciano. Deberá haber (en ese punto) un acuerdo con la FIFA. La divergencia existe, pero no es tan grave"
"Podemos llegar a un acuerdo sin suspender el Estatuto del Anciano", añadió el alto funcionario, quien aclaró que el asunto de los estudiantes le corresponde a las asambleas legislativas de los 27 estados y no al Gobierno federal
Silva calculó que de los tres millones de entradas que se venderán en el Mundial, un millón será para el público brasileño




