El adiós al "Centurión de la Noche"
Con pañuelos blancos, una multitud de personas acompañó el carro del cuerpo de bomberos, para despedir al más grande de los artistas de la música tropical en Colombia.

El adiós al "Centurión de la Noche"
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Con pañuelos blancos y un profundo vitoreo de ‘Joeeee Joeeeeee' de fondo, una multitud de personas acompañó el carro del cuerpo de bomberos, para despedir al más grande de los artistas de la música tropical en Colombia
Y es que para acompañar al gran ‘Centurión de la Noche’, niños, jóvenes, adultos y ancianos se unieron sin distingo de género y estrato social, para tributarle su cariño y admiración al hijo nativo de Cartagena, pero de corazón barranquillero
Desde la Sultana del Valle, Willy García, la voz de la orquesta Son de Cali, llegó a Barranquilla para decirle adiós al maestro y amigo, a ese mismo que nunca demostró celos por la profesión " como olvidar al más grande, sus consejos, su amistad, por eso estamos acompañándolo"
Fue un carnaval anticipado, que evocó aquellas Batallas de Flores de antaño en las que la gente bailaba de manera libre y espontánea en medio de la vía
Joe Arroyo, el gran ‘Ausente’, fue despedido como lo que es: un grande de la música
Para su colectivo de amigos más cercanos, entre ellos Chelito De Castro fue difícil hablar, pero en lo poco que pudo decir aseguró que la partida de El Joe le dejó un gran vacío en el alma "se ha ido el amigo, el hermano, el padre musical"
Las hermosas voces del coro de la catedral anunció el camino hacia el adiós, en un recorrido que tardó más de cinco horas y que a pesar del dispositivo de seguridad dispuesto por las autoridades causó caos en la movilidad del norte de la ciudad, pues todos querían ver de cerca el ataúd del gran Joe Arroyo
En la oscuridad de la noche, Álvaro José Arroyo llegó a Jardines de la Eternidad, para cumplir uno de sus mandatos musicales, quedarse en Barranquilla, pues aunque en Cartagena nació, en La Arenosa quedaron los restos, el autor del Joeson, el amigo mentiroso que describió Checo Acosta y Juan Carlos Coronel, el rey por siempre de nuestro Carnaval.




