Extraña Copa América
Esta Copa América, seguramente pasará a la historia por las situaciones extrañas que se han vivido, y las califico de extrañas, no porque hayan sido situaciones paranormales sino simplemente, porque la lógica tampoco asistió al certamen.


Ya en la competencia a los países llamados grandes por historia, resultados y estrellas, les costó pasar una primera ronda aparentemente fácil, que no debería haber sido problema para Argentina, Brasil o Uruguay. En el ambiente frío de esta Copa se pavoneaba una nube gris de inmensas dudas en cuanto al nivel del torneo, al no aparecer figuras mediáticas idealizadas en jugadores como Messi, Tevés, Neymar, Pato, Forlán o Suárez
Messi el mejor jugador del mundo, apareció sólo en un partido, frente a Uruguay, cuando su mágico pie izquierdo regaló el mejor pase-gol de este campeonato en el eterno clásico del Río de la Plata. De resto muy poco, como si no se sintiera cómodo con la camiseta gaucha, dándole la razón a aquellos que lo satanizan afirmando que no es el mismo al no estar al lado de jugadores como Iniesta o Xavi, sus compañeros de club
Venezuela, la eterna cenicienta futbolera del continente, inició un baile inolvidable de 15 días en el certamen, empatándole al encopetado Brasil, ganándole a Ecuador y clasificando a cuartos en un partido épico frente a Paraguay. Como el cuento, espera poder alcanzar al príncipe de sus sueños cambiando sus harapos por las galas de un título, corriendo y marcando para que le alcance la noche y no le suenen las 12 campanadas que lo despierten de este sueño bolivariano convertido en pesadilla para sus hermanos futbolísticos de América. Pase lo que pase, los del Orinoco han hecho historia en esta versión de la Copa América como acertadamente lo afirma su técnico Cesar Farías
En este torneo, los goleros, aquellos eternos sacrificados del reconocimiento popular, han aparecido erigiéndose como grandes figuras de sus equipos para corroborar la teoría que un resultado se construye desde el arquero. Justo Villar, Fernando Muslera o Reny Vega han levantado la bandera de la emancipación para el puesto que desde niños ocupan el gordo o el lerdo. Curiosamente el portero de Colombia “Neco” Martínez, el mejor de la primera ronda, se convirtió en el conejillo de indias que confirmó la premisa, regalando dos goles que le costaron al país la clasificación a semifinales frente a Perú, y que transformaron de paso a “bolillo” Gómez en un orate al mandar al campo a cinco delanteros tirando “a la jura”, como lo afirmó en rueda de prensa, todo el predicamento de sus 25 años como director técnico, “no por tener más delanteros se llega al gol”
En el extraño mundo de esta Copa América, los brasileros con su fútbol de fantasía y técnica vieron cómo todo el derroche de talento se desvaneció como agua entre sus dedos cuando sus mejores hombres, los jovencitos no mayores de 20 años, Pato, Neymar o Ganso convirtieron en figura al veterano Justo Villar de 34 años. Brasil se eliminó jugando al fútbol y Paraguay clasificó a semifinales trabajando un resultado y con un poco de suerte, porque era casi imposible imaginarse el crepúsculo de horror y decepción que significó observar a Brasil desperdiciando cuatro definiciones desde el punto penal de manera consecutiva. ¡Rivelino, Gerson, Tostao y hasta el mismísimo Pelé deben estar al borde de un ataque de nervios!Una Copa América extraña donde se planteó que el talento tendría que dejar su puesto a la táctica y todos terminamos suplicando por una pausa en medio de tanto vértigo, o una gambeta maliciosa que nos sacara una sonrisa en medio del rigor de tanta factoría futbolística
Ahora sólo falta que la final la jueguen Perú y Venezuela, quedando por fuera Uruguay o Paraguay, países con mayor tradición futbolística que los incas o patriotas, para colocarle la cereza a este postre de extrañezas futboleras. Algo que sería tan insólito como el apelativo con el que se conoce el estadio de la provincia de Santa Fe: “el cementerio de los elefantes”




