Japón someterá a examen sus plantas nucleares antes de permitir su reapertura
Japón condicionó hoy la apertura de las plantas nucleares paralizadas en el país a pruebas para comprobar si pueden resistir otra catástrofe, cuando se cumplen cuatro meses del seísmo que desató el segundo accidente más grave de la era atómica.


Japón condicionó hoy la apertura de las plantas nucleares paralizadas en el país a pruebas para comprobar si pueden resistir otra catástrofe, cuando se cumplen cuatro meses del seísmo que desató el segundo accidente más grave de la era atómica
El Gobierno japonés explicó hoy las medidas adicionales aprobadas para reforzar su seguridad nuclear y cuyo desarrollo, en dos fases, servirá para evaluar la resistencia de los 54 reactores con los que cuenta el país
El portavoz del Ejecutivo nipón, Yukio Edano, especificó que la primera fase se centrará en analizar los 35 reactores paralizados en Japón por las medidas de precaución o las revisiones rutinarias aplicadas en las plantas después del 11 de marzo
Los resultados de esta fase inicial, para la que no se han detallado fechas, condicionarán el diálogo previsto con cada uno de los municipios que albergan plantas y que tienen la última palabra en la reactivación de los reactores
La segunda etapa no se iniciará hasta que no se dé por concluida la primera y analizará los 19 reactores que en estos momentos se encuentran operativos en el archipiélago
Las pruebas de resistencia, que permitirán calibrar la fortaleza de las centrales ante desastres naturales de gran magnitud y sopesar sus puntos débiles, se realizarán teniendo en cuenta las normas propuestas por la Unión Europea, aseguró Edano
Para garantizar la independencia de los controles, en su realización jugará un papel decisivo la Comisión de Seguridad Nuclear de Japón, órgano independiente del Ejecutivo
Lo que parece prácticamente seguro es que durante este mes será muy complicado que se apruebe la reactivación de las centrales lo que, según la agencia local Kyodo, tendrá un gran impacto en el suministro energético de Japón este verano
Además, se teme que tras la segunda fase algunos reactores ahora activos puedan quedar paralizados en función de los resultados y mermar la ya de por sí debilitada capacidad energética del país
Japón depende en cerca de un 30 por ciento de la energía nuclear, con lo que, de no reanudarse pronto la actividad en las plantas, se podrían agravar los problemas de escasez energética
Las pruebas de resistencia las anunció de manera inesperada hace una semana el primer ministro nipón, Naoto Kan, días después de que el Ministerio de Industria hubiera solicitado la reapertura inmediata de las centrales al afirmar que eran seguras
El anuncio añadió confusión sobre la política nuclear del Gobierno y propició que el municipio de Genkai (sur del país), que había dado luz verde para la reactivación de dos reactores de la central que alberga, reculara
El Gobierno decidió anunciar sus nuevas medidas cuatro meses después de la tragedia del 11 de marzo en Japón, que abrió la crisis más grave que vive el país desde la II Guerra Mundial
Las últimas cifras señalan que en la fatídica tarde de marzo 15.547 personas perdieron la vida, mientras que otras 5.344 permanecen aún desaparecidas
Además, aún se contabilizan 24.000 evacuados en casas de acogida, 25.000 en hospedajes, 19.000 en casas de familiares y otras 30.000 en viviendas temporales, según la agencia local Kyodo
El Ejecutivo y los municipios afectados continúan con sus esfuerzos para intentar atender a los más afectados, restablecer las zonas devastadas y dar por concluida la crisis nuclear de Fukushima
En este sentido, el Gobierno espera que se cumpla la hoja de ruta propuesta por la operadora de la maltrecha central nuclear de Fukushima Daiichi, TEPCO, que prevé llevar los reactores al estado de "parada fría" para enero de 2012
Los trabajadores de la central trabajan a contrarreloj para solucionar los continuos problemas que impiden estabilizar un vital sistema de reciclaje del agua radiactiva que se acumula en la planta, a fin de reutilizarla para enfriar los reactores y evitar al mismo tiempo que se filtre al exterior.




