Falto el “Bolillazo”
Se confirma que Colombia juega bien ante los grandes y mal ante los chicos. ¿Concentración, interés, prepotencia, selectividad, casualidad?, no es fácil saberlo pero pasa. Ante Argentina hicieron el mejor partido de los 15 en la era Bolillo.


Por César Augusto LondoñoSe confirma que Colombia juega bien ante los grandes y mal ante los chicos. ¿Concentración, interés, prepotencia, selectividad, casualidad?, no es fácil saberlo pero pasa. Ante Argentina hicieron el mejor partido de los 15 en la era “Bolillo” pero no supieron definir. Por eso pienso que la falta de gol de Colombia se resuelve evitándolos y es lo que está haciendo la selección
Fue el mejor partido de la selección en la era “Bolillo” Gómez, aunque él no lo acepte, no solo porque se jugó muy bien, porque neutralizaron a Argentina, controlaron sus figuras y generaron siete oportunidades de gol, sino porque se vio el conjunto que quiere el técnico, el que representa su deseo, el que busca con el trabajo de las prácticas y el que siente el fútbol que debe hacer Colombia
Aunque “Bolillo” dijo en la conferencia de prensa que le había parecido muy bueno el partido ante Costa Rica y elogió algunos momentos de Argentina, que consideró “muy buenos”, no podemos poner los dos juegos en la misma hoja de análisis
Una cosa es enfrentar a juveniles como Campbell, Madrigal y Brenes y otra muy distinta a Messi, Tévez, Agüero, Higuaín y compañía. Cierto es que Costa Rica se cerró, tapó los espacios y sin embargo Colombia generó varias oportunidades de gol, pero fue ante un equipo sin experiencia en la selección mayores y con un jugador menos durante 65 minutos
Contra Argentina estaba toda la banda, la que vale millones de dólares, la que juega en Barcelona, Real Madrid y los principales equipos de Europa, la que tenía el público a favor y la que jugaba en su casa. No podemos hablar el mismo día de la actuación en esos dos partidos
Colombia mejoró en muchos aspectos: la movilidad, la tenencia de la pelota, aumentó el juego por los costados aprovechando el espacio, tuvo cambio de frente, siempre atacó, estuvo atento y concentrado, fue rápido saliendo y el nivel individual de los jugadores aumentó considerablemente. Aparte que conservó el orden, la seguridad defensiva y el concepto de marca que ha sido constante en esta era
Argentina es un equipo descompensado, mal manejado y equivocado en su formación titular. “El Checho” Batista, gran tipo y buen conversador, utiliza tres volantes de marca muy lejos de los tres delanteros que generan muy poco juego. Lavezzi y Tévez quieren hacer la de ellos y ahogan a Messi, que al sentirse distante de la pelota, se tira atrás y pierde importancia. No hay laterales con salida y a Zanetti lo pone en el perfil cambiado. Los centrales son lentos y deben cubrir el mucho espacio que queda entre mediocampistas ansiosos y defensores limitados. Y cuando en la banca están Agüero, Di María, Pastore e Higuaín uno piensa que el conjunto no corresponde a la calidad individual de sus jugadores
Tener siete opciones de gol ante Argentina por solo dos en contra es un papayaso que no se podía haber perdido. La de Dayro con un arco desguarnecido fue de no creer, la de Ramos debajo de la puerta para llorar, los mano a manos de Falcao, Armero y Teo hacía rato no los teníamos y los remates de Dayro hicieron al arquero Romero figura
Esta selección necesita tiempo, pero va por buen camino, Bolillo es coherente en sus conceptos, en su trabajo y en la escogencia de los jugadores. Hoy estamos todos felices, ojalá si volvemos a actuar mal ante un equipo que se encierre atrás, no arremetamos contra un grupo que es serio, maduro, inteligente, que está completamente unido y comprometido por la causa del Mundial de Brasil como su gran objetivo




