José Ignacio Londoño es el capo de capos del Norte del Valle: 'Rasguño'
La declaración del extraditado narcotraficante Rasguño, ante la Comisión no evidencia pruebas concretas sobre un complot del gobierno Samper en el crimen de Álvaro Gómez Hurtado.

José Ignacio Londoño es el capo de capos del Norte del Valle: 'Rasguño'
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El extraditado narcotraficante Hernando Gómez Bustamante alias ‘rasguño’, afirmó que un coronel de la policía Danilo González, ya fallecido, hacía parte del Cartel del Norte del Valle, y fue quien ‘hizo la vuelta’ para asesinar a Álvaro Gómez Hurtado en 1995
En la declaración concedida a la comisión de acusación de la Cámara que investiga al expresidente Ernesto Samper, por sus presuntos vínculos con el magnicidio, Rasguño dijo que en una reunión con el jefe paramilitar Carlos Castaño, y el propio González, el coronel dijo ‘yo hice la vuelta’
Explicó que ‘hacer la vuelta’ significaba cometer directamente el crimen. Señaló que se trataba de ‘una vuelta cerrada’, que quiere decir que muy pocas personas estaban enteradas del hecho
Como un “lobista” de la corrupción que en Cartago anda custodiado por entre seis y ocho policías, calificó Hernando Gómez Bustamante, alias 'Rasguño', a José Ignacio Londoño Zabala a quien identifica como el 'capo de capos' del cartel del Norte del Valle y determinador del crimen de Álvaro Gómez Hurtado
Sostuvo que Londoño siempre fue muy amigo del expresidente Ernesto Samper y de su ministro del Interior, Horacio Serpa, con quienes se reunía con frecuencia. "Con Serpa siempre se reunían a altas horas de la noche y se recuerda que el ministro siempre tenía una fina pistola", dijo en se declaración ante la comisión de Acusación de la Cámara, rendida en la Corte Federal de Nueva York
Rasguño manifestó que desde el gobierno se ordenó neutralizar a Álvaro Gómez Hurtado por ser el principal opositor de Samper y quien fraguaba un golpe de Estado y reimplantar la extradición de colombianos
Londoño, a quien apoda 'El Gordo' o 'Nacho', se movía como abogado en su especialidad, que era pagar la corrupción, tenía muy buenos nexos en el DAS y en la Registraduría y nos conseguía todos los papeles que necesitáramos para entrar o salir del país, afirmó Rasguño
Dijo que también conseguía documentos en la Fiscalía, lograba que se engavetaran los procesos que los pedían en extradición y hasta cobraba por las listas de investigados que llegaban de Estados Unidos. Además fletaba jueces y fiscales, y mantenía aportes mensuales a militares y policías, entre ellos al edecán de Samper, el mayor Germán Osorio
A través de Osorio, según Rasguño, se conseguía el traslado de policías que molestaban al narcotráfico, e incluso tenía una mesada que le entregaban los carteles. "Durante el gobierno de Samper nos fue bien, arreglamos los problemas que teníamos y controlábamos todo para poder seguir con el comercio ilegal del narcotráfico, Controlábamos la Fiscalía y la Policía y era lo que necesitábamos", dijo, y agregó que el mayor aporte del narcotráfico a Samper fue 'silenciar a Alvaro Gómez'
Manifestó que el Gordo fue quien llevó la supuesta razón del gobierno de acallar al dirigente conservador, pero que siempre se habló de neutralizarlo por medios políticos, lo que fue imposible, pues nadie pudo hablarle al oído. Entonces fue cuando ellos (Nacho y coronel Danilo González, resolvieron eliminarlo
Según Rasguño, el propio coronel González, de la Policía, hacía parte del Cartel y confesó en una reunión con el jefe paramilitar su participación directa en el asesinato de Gómez. Ese día, relató, Carlos (Castaño) se enojó y lo regañó violentamente por asesinar a Gómez, de quien era su copartidario. "Creí que Castaño me iba a matar', le comentó luego González, según el relato
Rasguño sostuvo que el capo de capos fue siempre del cartel y era el “lobista” aprovechando sus influencias políticas y su ejercicio de abogado. "Cada mes bajaba a la costa para entrevistarse con nosotros (Castaño y Rasguño), en fincas de Carlos, donde rendía cuentas, decía qué estaba pasando en política y qué debíamos hacer", manifestó
El capo de capos anda tranquilamente, cuando está en Cartago, blindado, custodiado por seis o por ocho policías, dijo en su declaración




