Juez pide a un obispo que ordene a un párroco retirar un gallo perturbador
El obispo de Garzón no ha respondido oficialmente la petición del juez, quien tal vez no ha podido entutelar al gallo porque no hay otra autoridad judicial en esa jurisdicción.
Una extraña petición judicial recibió el obispo de Garzón, monseñor Rigoberto Corredor, para que interceda no ante Dios y todos sus santos, sino ante el párroco de Nátaga, Huila, para que ordene el traslado de un gallo
La inusual petición fue elevada por el juez promiscuo municipal de Nátaga a través de un secretario ad-hoc, Jaime Montes, rogándole interceder ante el cura que tiene un gallo que canta todo el día y le impide al juez la debida concentración "para producir las sentencias judiciales conforme a la Constitución, la ley y las providencias de las altas cortes de Bogotá"
Según la misiva, el gallo permanece en un corral aledaño al Juzgado, que paga arrendamiento a la propia parroquia por el local que ocupa su despacho
Agrega que el animal "con su constante cantar durante todo el día desconcentran y desesperan a los servidores de este Juzgado en especial al señor Juez que no puede concentrarse para dictar sus sentencias"
El obispo de Garzón no ha respondido oficialmente la petición del juez, quien tal vez no ha podido entutelar al gallo porque no hay otra autoridad judicial en la jurisdicción del pequeño municipio para interponerla




