Facebook está siendo usado para distribuir códigos maliciosos
Asprox.N y Lolbot.Q son los nombres de dos códigos maliciosos que están utilizando el nombre de Facebook para su distribución. El primero llega a través de correos electrónicos y el segundo por medio de programas de mensajería instantánea.


Asprox.N y Lolbot.Q son los nombres de dos códigos maliciosos que están utilizando el nombre de Facebook para su distribución. El primero llega a través de correos electrónicos y el segundo por medio de programas de mensajería instantánea. Debido a que esta red social tiene más de 610 millones de usuarios en el mundo y es la que domina ese mercado en 115 países, se ha convertido en la favorita para los delincuentes informáticos
Asprox.N es un troyano que imita los correos legítimos de Facebook y llega al usuario, notificándole que su cuenta está generando spam y que su contraseña ha sido cambiada por razones de seguridad. En ese mismo mensaje, hay un archivo adjunto de Word en el que supuestamente está consignada la nueva clave. Sin embargo, al descargar ese archivo, lo que se sucede es que se abren todos los puertos disponibles, conectándose a los servicios de correo de varios proveedores, lo cual permite el envío spam a los contactos del usuario, sin que éste lo sepa
Lolbot.Q utiliza el chat de MSN o el de Yahoo! Para distribuir un link malicioso, cuya intención final es impedir que el usuario no pueda acceder a su cuenta de Facebook y en su intento por recuperarla, sería inducido a dar su número de celular, lo cual le supondría un gasto de 11 dólares a la semana porque lo que en realidad está haciendo es suscribirse a un servicio de mensajería. Para activar la cuenta, también sale la opción de llenar una encuesta o un test para ganar un iPad, un iPhone o un ordenador
Para no ser víctima de estos malware, basta con seguir las recomendaciones básicas de seguridad en internet: no acceder a links o a archivos adjuntos cuyo remitente no es confiable, ser muy cuidadosos a la hora de facilitar los datos personales en la red y hacer caso omiso de los mensajes que ofrecen premios espectaculares sin razones aparentes




