Casa Blanca no prevé que Obama tenga rival demócrata en presidenciales 2012
El principal asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, afirmó hoy que no prevé que el presidente de EEUU, Barack Obama, tenga un rival demócrata para las elecciones de 2012
El principal asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, afirmó hoy que no prevé que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tenga un rival demócrata para las elecciones presidenciales de 2012
En declaraciones a un programa dominical de la cadena televisiva CNN, David Axelrod dijo que Obama goza de un "fuerte apoyo" entre los demócratas y que éstos reconocen los grandes logros de la Administración en los últimos dos años
Sin embargo, Axelrod reconoció que las dificultades para agilizar la recuperación económica -sobre todo ante una alta tasa de desempleo- tienen repercusiones políticas
En ese sentido, Axelrod vaticinó que el Congreso terminará aprobando el controvertido acuerdo que Obama pactó con los republicanos para ampliar por dos años más los recortes tributarios promulgados durante la presidencia de George W. Bush y que vencen el próximo 31 de diciembre
Los republicanos han presentado un frente unido a favor de la extensión de los recortes tributarios incluso para los más adinerados, y el Senado prevé realizar mañana un voto de procedimiento clave en torno a la medida
Los demócratas, en su mayoría, se oponen al acuerdo pactado por Obama y exigen modificaciones al plan
Haciéndose eco del mensaje de Obama en los últimos días, Axelrod insistió hoy en que el acuerdo es una "tremenda" victoria para la clase media y destacó la urgencia de que el Congreso extienda estos beneficios tributarios
Los republicanos han amenazado con bloquear el voto de cualquier legislación, incluso una medida para la legalización de estudiantes indocumentados, hasta que el Congreso apruebe la extensión de los recortes de impuestos
Si el Congreso no aprueba esa extensión, la mayoría de los estadounidenses verá un aumento en sus impuestos a partir de enero próximo y eso, según la Casa Blanca, pondría en riesgo la recuperación económica del país




