El regreso del uribismo
Estábamos en vacaciones del mascado y fundamentalista discurso del uribismo y creíamos que iban a ser unas vacaciones más largas. Estábamos y creíamos.


Estábamos en vacaciones del mascado y fundamentalista discurso del uribismo y creíamos que iban a ser unas vacaciones más largas. Estábamos y creíamos. Pero esas vacaciones han durado apenas 51 días porque Uribe y el uribismo han vuelto al aire, a los micrófonos y a las cámaras
No aguantaron ni siquiera dos meses sin buscar camorra bajo la presunción ególatra de que sin ellos el país no puede vivir porque pierde el rumbo
Y disfrazan su ambición de poder y su dolor de viudez con una falsa sofisticación intelectual. Para ello recurren al viejo truco de poner a hablar al otro culebrero del grupo, a aquel que se exhibe como un filósofo, como un semiólogo, como un ideólogo, como un historiador de mentalidades cuando es nada más que un sofista de cafetería
Nunca antes como ahora un expresidente se había acogido menos a la ley del silencio. Al protocolo de la prudencia. Puntillazo. Hay una coincidencia en la reaparición bulliciosa del Uribismo. Según las reseñas del acto ocurrido en un hotel bogotano todos los asistentes que estaban en primera fila, incluido el consejero embaucador, están siendo investigados por algo. Todos tienen cuentas pendientes por algo




