Nilson Pinilla: el homosexualismo es una enfermedad que requiere de sicólogo
Un acta de una sesión de la Sala Plena de la Corte Constitucional que se conoció a través del blog del abogado y activista Mauricio Albarracín, dejó ver la posición del magistrado
Un acta de una sesión de la Sala Plena de la Corte Constitucional que se conoció a través del blog del abogado y activista Mauricio Albarracín, dejó ver la posición del magistrado Nilson Pinilla frente a los homosexuales, de quienes dijo son “personas que sufren de una anomalía” y que además requieren de atención psicológica
Dicha acta, del 17 de abril del año 2008, en su contenido de tres páginas abordó el estudio del proyecto de fallo preparado por la magistrada ponente Clara Inés Vargas, donde el tema central fue el los derechos que en materia de protección tenían los homosexuales, y cuya sentencia es C-336 de 2008, Acta 17 sesión sala plena Corte Constitucional
El magistrado Pinilla expresó su diferencia en relación con la tesis de la ponencia, que a su juicio se inscribe dentro de la “tendencia que busca llevar a normalizar lo que es anormal biológicamente, contrario a la naturaleza, que sólo concibe la pareja heterosexual, conformada por un hombre y una mujer”. Es decir, su inconformidad con la unión entre parejas del mismo sexo porque a su juicio van en contra de la naturaleza
Sostiene además el magistrado que dicha tendencia estaría tratando de destruir a la familia tradicional, conformada en el núcleo de una pareja heterosexual y, de otro lado, dijo que reconocer la pensión de una persona sobreviviente a su pareja, del mismo sexo, pone en peligro la sostenibilidad financiera del sistema pensional
Posteriormente hace las más duras aseveraciones en las que considera el homosexualismo como una enfermedad, la cual debe ser tratada psicológicamente y que además el Estado no debe ser un patrocinador de este tipo de manifestaciones a la luz de la sociedad
“En cuanto se refiere a la protección de estas situaciones, señaló que no veía de donde surgía la obligación para el Estado de patrocinar esas manifestaciones distintas, pero aclaró que sí participaba de la atención en salud de estas personas que sufren de una anomalía y requieren por tanto de atención sicológica de esa afección. Indicó que el Estado no puede alentar anormalidades, pues a ese paso terminará por avalarse la convivencia con varias mujeres, varios hombres y demás situaciones anómalas que atentan contra la célula familiar, base fundamental de la sociedad”, señala uno de los apartes del acta. Esta posición del magistrado Nilson Pinilla, que se conoción a través del activista Albarracín, pone en tela de juicio la discusión que tendrá que hacer la Corte Constitucional sobre si es o no aprobado el matrimonio entre parejas del mismo sexo.




