Miles de personas disfrutaron del eclipse solar en la Isla de Pascua pese a mal tiempo
En la capital chilena, el eclipse, un fenómeno que no se observaba desde el 11 de julio de 1991, se pudo observar desde el planetario de la Universidad de Santiago de Chile.
Miles de personas tuvieron la oportunidad de presenciar y disfrutar en la Isla de Pascua el eclipse solar total más esperado de la historia, pese a las fuertes lluvias que se presentaron en el lugar
La incertidumbre vivida por turistas y científicos que habían arribado hasta Rapa Nui, en medio del Pacífico, y que temían que la lluvia no les permitiera ver cómo la Luna se interponía entre la Tierra y el Sol, tuvo un final feliz
El fenómeno dio paso a la alegría incontrolable de miles de personas que pudieron presenciar el fenómeno no sólo en la Isla de Pascua, sino también a través de Internet en todo el mundo
El eclipse solar concluyó en Rapa Nui cerca de las 4 y 15 de la tarde, hora local (20.15 GMT), aunque la sombra que proyectó la Luna se desplazó cerca de 4.000 kilómetros por el Pacífico hacia el este
Hasta Rapa Nui llegaron cerca de cuatro mil personas, un número de visitantes nunca antes visto en esa remota posesión chilena situada a 3.700 kilómetros de la costa
El fenómeno llegó en su plenitud a Chile continental a las 5 de la tarde (21.00 GMT) y concluyó casi una hora después, aunque el invierno austral frustró las intenciones de observarlo
En Rapa Nui o el "ombligo del mundo", como le llaman los habitantes de la isla, la alcaldesa Luz del Carmen Zasso se manifestó complacida por la concurrencia de científicos y turistas, pero también por el buen tiempo que al final llegó a esa posesión
Desde las 4 de la mañana (08.00 GMT) un numeroso grupo de científicos que pernoctaron en carpas en las playas de Anakena, Al Tahai y Ahu Hakiri, esperaron con incertidumbre a que el mal tiempo que por la noche los acompañó con furia concluyera
Para su fortuna, a las 2 y 10 hora insular; 4 y 10 hora continental (20.10 GMT), cuando comenzó el fenómeno, los ranis (cielos) y las aguas del tai (mar) eran de un azul intenso y poco a poco fueron cambiando de color en la medida que la Luna se cruzaba por delante del Sol
Al inicio del eclipse, la gente comenzó a gritar y a aplaudir pero en los restantes cuatro minutos, un silencio sepulcral se vivió en Rapa Nui y muchos científicos recordaron que más de algún nativo de la isla les había advertido: "acá siempre hay una fuerza que impone en los grandes sucesos"
Anticipándose a la gran cantidad de gente que llegaría a la isla, los servicios de seguridad fueron reforzados, de manera que los Carabineros (Muto''I Henua) habilitaron distintos lugares de Rapa Nui, como Rano Raraku, Togariki, Rano Kau, al menos dos playas, y los miradores Tahai, Angora y Hanga Piko para los espectadores
En la capital chilena, el eclipse, un fenómeno que no se observaba desde el 11 de julio de 1991, se pudo observar desde el planetario de la Universidad de Santiago de Chile (Usach).




