Pretensión de Ingrid es un desatino, dice ex vicepresidente Bell Lemus
El ex vicepresidente de la República Gustavo Bell Lemus cuestionó la pretensión de Ingrid Betancourt, quien aspira a obtener del Estado una millonario indemnización.


El ex vicepresidente de la República Gustavo Bell Lemus cuestionó la pretensión de Ingrid Betancourt, quien aspira a obtener del Estado una millonario indemnización por el secuestro del que fue víctima a manos de las FARC
Bell Lemus, quien fue la fórmula Andrés Pastrana entre los años 1998 y 2002, dijo que la pretensión de Ingrid es un desatino y recordó que antes del secuestro se le advirtió sobre los riesgos que correría si viajaba hacia San Vicente del Caguán, luego de que se clausurara el proceso de paz que se mantuvo con el grupo guerrillero
Declaración del ex vicepresidente Bell Lemus"Me parece un desatino total la pretensión de demanda contra el Estado colombiano de Ingrid Betancur, y al respecto comparto plenamente los términos del comunicado del Ministerio de Defensa
La degradación extrema de las Farc era precisamente el secuestro sistemático de colombianos de todas las condiciones sociales en una abierta violación del Derecho Internacional Humanitario, y en particular de dirigentes políticos. ¿Qué más muestras de la siniestra política de las Farc que los miles de secuestrados que tenía en su poder, y las osadas acciones que llevaron a cabo contra varios congresistas? Ni siquiera respetaron los vehículos de las Naciones Unidas en que se transportaba el ex gobernador del Meta, Alan Jara, a quien secuestraron en julio de 2001. El país debe recordar también, que el motivo final por el cual el Presidente Pastrana le puso fin al proceso de paz, fue justamente el secuestro en pleno vuelo de un avión comercial por parte de las Farc para llevarse al senador Jorge Eduardo Géchem Turbay el 20 de febrero de 2002
Con esos antecedentes resultaba de una insensatez extrema llevar a cabo lo que sólo tres días después pretendía Ingrid Betancur. Prudencia y sindéresis es lo que siempre se espera de cualquier persona que quiera ejercer un liderazgo político, más en circunstancias riesgosas como las que vivían en aquel entonces el país. Y era de esperarse que los candidatos y dirigentes políticos obraran diligentemente así, como muchos lo hicieron. En el caso particular de Ingrid Betancur hasta último momento se le quiso hacer caer en cuenta de esa situación como se puede probar en forma fehaciente. Los resultados fueron infortunados y, por supuesto, muy dolorosos, no sólo para su familia, sino para todo el país".




