En un 'calvario' se convierte volver al trabajo después de vacaciones
Para muchos ese regreso a la "normalidad" puede llegar a ser traumático, y es lo que se conoce como el síndrome postvacacional.


El regreso a sus trabajos de cientos de colombianos que salieron a disfrutar de unas merecidas vacaciones en compañía de familiares y amigos durante la navidad y el fin de año, puede tornarse en todo un calvario
Ese regreso a la "normalidad" que puede llegar a ser traumático para algunas personas es lo que se conoce como el síndrome postvacacional, que tiene diferentes maneras de manifestarse
La psicóloga clínica María Cecilia Betancourt, asegura que “si se sienten mareos, tristeza, irritabilidad, desgano, ansiedad, insomnio, dolores musculares y hasta depresión, justo unos días antes del regreso al trabajo, la persona sin lugar a dudas está padeciendo del síndrome, que no es más que una reacción de rechazo de la mente y el cuerpo al entorno laboral, a su grupo de trabajo”
Este conjunto de síntomas afecta indistintamente a empleados del sector público y privado, pues los altos niveles de productividad en el sector privado, en donde en ocasiones no se reciben los incentivos propios de esos logros; y la tranquilidad de un contrato a término indefinido y la estabilidad laboral propia de trabajar con el Estado, en el sector público, puede desencadenar que los empleados sientan que su trabajo no está siendo reconocido o que no están siendo capacitados para lograr lo que quieren
“Estos síntomas pueden durar entre tres y cinco días o máximo dos semanas, pero si continúan, es necesario buscar ayuda profesional y pensar seriamente en cambiar de trabajo, pues evidencia que el que se tiene no se disfruta ni se hace con gusto, solo por necesidad”, dice la psicóloga Betancourt, quien agrega que esta conducta se describe como una situación laboral aversiva crónica y es muy importante que las personas se sienten y analicen qué conflictos se tienen en el trabajo, para empezar a solucionarlos
Esta conducta también se ve afectada cuando al llegar de las vacaciones se encuentra un gigantesco hueco en las finanzas, pues el disfrute del descanso y los excesos en la comida, el trago y los gastos, hizo que se olvidaran de las obligaciones en servicios públicos, tarjetas de crédito y el colegio de los niños
Para enfrentar este panorama, al regresar hay que priorizar el gasto y llevar un presupuesto que en su orden sería vivienda, alimentación, transporte, educación y planificar el acceso a crédito, aseguró el director de la firma de consultoría Raddar, Camilo Herrera
El experto dijo que es necesario a pesar de las dificultades económicas, dejar un rubro así sea pequeño, para darse gusto y evaluar en donde es posible empezar a hacer recorte. “Tenga muy en cuenta que no puede excederse con los créditos nuevos que vaya a adquirir en el primer trimestre de 2010 para cubrir los excesos del último trimestre de 2009”, agregó el experto
Lo más importante es que se reciba el volver al trabajo como una oportunidad para desarrollar todo el potencial que se tiene a nivel laboral, profesional y de relaciones humanas con los compañeros, pues el objetivo es cumplir metas en equipo, que permitan la superación personal
No se debe ver el regreso al trabajo como una penitencia o como un castigo, si es así hay que pensar seriamente en cambiar de actividad




