Gobierno 'presiona' aprobación de actas del referendo reeleccionista
El ministro del Interior, sus dos viceministros y varios asesores, hicieron esperar una votación durante más de una hora, para aprobar una de las actas del referendo.
El gobierno inició una ofensiva nunca vista para lograra la aprobación de actas de sesiones del Congreso, y a través del ministro del Interior, Fabio Valencia, de sus dos viceministros y varios asesores, hicieron esperar una votación durante más de una hora, para aprobar una de las actas del referendo reeleccionista
La presión gubernamental se observó durante una extensa y tediosa sesión plenaria de la Cámara, en la que el ausentismo acostumbrado de los representantes motivó el retraso de toda la agenda legislativa prevista para el miércoles
El ministro y sus subalternos acudían en grupo a las curules de los congresistas para convencerlos de votar una de las cuatro actas del referendo reeleccionista que no han sido aprobadas y que son piezas fundamentales para el estudio que del referendo reeleccionista realiza la Corte Constitucional
Después de una hora y cinco minutos de mantener abierto el registro electrónico de votación, apareció de repente un congresista conservador, Pedro María Ramírez, que "salvó" la noche y completó el quórum mínimo de 84 representantes necesarios para decidir
Las directivas de la Cámara "empaquetaron" para una sesión la aprobación de cuatro actas: la correspondiente a la cuestionada sesión extraordinaria de la madrugada del 17 de diciembre, dos del mes de agosto en que se presentó el 'carrusel de impedimentos' y la correspondiente a la votación de la conciliación, el pasado primero de septiembre
Solo se aprobó la correspondiente a una de las sesiones de agosto, por lo que las directivas de la Cámara resolvieron convocar la sesión para el miércoles 7 de octubre, aplazando toda la agenda prevista en las comisiones, entre ellos el estudio de las ponencias para la ley estatutaria que reglamenta la reforma política, y que tiene mensaje de urgencia
La sesión de ausentistas, calificada como vergonzosa, fue señalada por el representante Roy Barreras como muy honorable para 84 valientes congresistas que hicieron quedar bien a la Cámara




