Fiscalía considera que un coronel (r) del Ejército "era pieza esencial" para cometer los "falsos positivos"
Las evidencias demostrarían que un ex comandante del Batallón General Santander era una "pieza esencial dentro de la estructura criminal" encargada de reclutar jóvenes en Soacha
Por Ricardo Ospina La Fiscalía tiene evidencias que demostrarían que un ex comandante del Batallón de Infantería General Santander del Ejército, era una "pieza esencial dentro de la estructura criminal" encargada de reclutar jóvenes en Soacha, Cundinamarca, que luego eran asesinados en Ocaña y presentados como supuestos delincuentes muertos en combate
Caracol Radio tuvo acceso al escrito de acusación de la Fiscalía con el que sustentará el proceso en contra de coronel en retiro Álvaro Diego Tamayo y otros 17 militares por su presunta responsabilidad en la desaparición y posterior asesinato de Julián Oviedo Monroy, quien desapareció en Soacha el dos de marzo de 2008 y fue reportado como abatido en combates un día después en Ocaña, Norte de Santander
Según la Fiscalía, el coronel en retiro Álvaro Diego Tamayo Hoyos era fundamental en la estructura de civiles y militares para "traer y hacer la entrega" de jóvenes, entre otras ciudades, de Soacha a tropas del Batallón Santander, para una vez asesinarlos, reportarlos como dados de baja en combate
"Actuaciones que realiza, al parecer, con pleno conocimiento de los hechos y de su actuar, el cual correspondía a un acuerdo previo, con otros miembros del Ejército y civiles, con el fin de mostrar resultados operacionales exitosos", dice el documento conocido por Caracol Radio
De acuerdo con el documento, el coronel en retiro Álvaro Diego Tamayo Hoyos también "contrariamente a sus obligaciones constitucionales fue quien aparece firmando una serie de documentos tendientes a dar legalidad a un hipotético combate, donde resultó muerto Julián Oviedo Monroy"
El escrito de acusación también cita el informe del Inspector del Ejército, general Carlos Orlando Quiroga, en el que se indica que el informe de inteligencia sobre el cual se sustenta el operativo en el que murió Julián Oviedo Monroy, "se realiza con un análisis superficial que no aporta ningún elemento de juicio real para su planeamiento, puesto que no tiene ni siquiera evaluación".




