El peso regresó a los terrenos de la revaluación
A factores externos y a la confianza que tienen los inversionistas en la perspectiva económica del país, atribuyó el ministro de Hacienda la fuerte descolgada del dólar.


A factores externos y a la confianza que tienen los inversionistas en la perspectiva económica del país, atribuyó el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, la fuerte descolgada del dólar y el regreso del peso colombiano al escenario de la revaluación
De una devaluación en lo corrido del 2009, que acumulada alcanzó los niveles del 16 por ciento, por primera vez en el transcurso de este año el peso volvió a pisar los terrenos de la apreciación que ya bordea el 1,5 por ciento
El jueves el dólar se cotizó en el mercado interno de divisas, a dos mil 208 en su valor promedio, nivel similar al que tenía a principios de año. Retrocedió 27 pesos, 80 en el transcurso de la semana y 392 pesos desde cuando a principios de marzo alcanzó su máximo nivel, de dos mil 600 pesos. "Es un ajuste externo, hay un mejor ambiente y más optimista y hay un reconocimiento a los fundamentales de la economía colombiana y eso le quita cualquier ánimo especulativo e incertidumbre al mercado. En la medida en que hay más confianza se retoma una moneda que corresponda a unos fundamentos de la economía y es lo que está ocurriendo en Colombia y en todas las monedas de América Latina", indicó el ministro Zuluaga
El jefe de la cartera de Hacienda desestimó cualquier posibilidad y menos cuando la economía se encuentra en franco retroceso, que el precio del dólar regrese a los niveles de mil 600 en los que estuvo en los primeros meses del pasado año. Descartó igualmente la eventual adopción de medidas que limiten la libre flotación de la tasa de cambio. En términos anualizados el peso conserva una devaluación importante, del orden del 26 por ciento
Cuando estalló con fuerza la crisis financiera internacional y en septiembre de 2008 se quebró Lehman Brothers el precio del dólar se disparó en Colombia alcanzado los dos mil 600 pesos y una devaluación anualizada superior al 40 por ciento.




