Purgatorio, lo nuevo de Tomás Eloy Martínez
"El purgatorio es una espera de la que no se conoce fin". Así escribe Tomás Eloy Martínez en la página 97 de la novela que lleva precisamente ese nombre, "Purgatorio".

"El purgatorio es una espera de la que no se conoce fin". Así escribe Tomás Eloy Martínez en la página 97 de la novela que lleva precisamente ese nombre, "Purgatorio", que ya se encuentra en el mercado colombiano. El escritor argentino confirma una vez más por qué es uno de los grandes escritores de América Latina. Es una historia nacida en una realidad dolorosa pero que transcurre en los vericuetos del surrealismo, la ilusión o la locura. La espera que no conoce fin es, en este caso, la de las familias de los desaparecidos. Es un tema que ha golpeado por décadas al continente y que ha dejado la secuela de una ausencia que no es muerte. El desaparecido no está, no vuelve, no deja saber si existe o no. Por eso el duelo es aún más doloroso y por eso las familias quedan suspendidas en el limbo, o purgatorio, de la espera. La historia atrapa y se dibuja completa desde sus primeras líneas: "Hacía treinta años que Simón Cardoso había muerto cuando Emilia Dupuy, su esposa, lo encontró a la hora del almuerzo en el salón reservado de Trudy Tuesday." No es casual que en el libro los protagonistas, el desaparecido y su esposa que lo busca y lo espera por 30 años, sean cartógrafos. La ironía: ellos diseñan mapas que permiten llegar, encontrar lugares, dibujar destinos; ellos muestran caminos pero pierden el suyo en medio de una dictadura porque "en esos tiempos la gente desaparecía por millares sin razón aparente", como dice "Purgatorio". Con una dosis de esa realidad que han vivido y siguen viviendo tantos, con la ilusión de un regreso que es y no es, con grandes dosis de buena literatura este "Purgatorio" de Tomás Eloy Martínez nos deja ahí justamente en el camino medio entre el cielo y el infierno. El escritor, autor de la famosa "Santa Evita" y de por lo menos otras 5 novelas exitosas ha sido galardonado en varios escenarios internacionales y fue ganador del Premio Alfaguara de Novela en el año 2002. Hoy nos deja asomar a una historia de un amor eterno, como eterna es la espera del purgatorio.



