La Primera Dama también "echó su cuento"
Doña Lina, sorprendió a muchos con su naturalidad, con su alegría y su inquietud durante todo el diálogo que sostuvo con los niños de Caratgena.
La picardía y curiosidad de los niños cartageneros logró lo que durante su labor como Primera Dama de la Nación, Lina Moreno de Uribe, no había hecho abiertamente o con la frescura, alegría y naturalidad como lo hizo en un sector marginado de Cartagena, en el marco del Hay Festival. Doña Lina, sorprendió a muchos con su naturalidad, con su alegría y su inquietud durante todo el diálogo que sostuvo con los pequeños y frente a la lluvia de preguntas que se le vinieron encima y a las que nunca esquivó, por el contrario invitó a sus acompañantes a contar historias de niñez y juventud. La Primera Dama, disfrutó la compañía de los jóvenes de la Escuela 14 de febrero, en el barrio El Pozón, al lado de ella la Infanta Elena de España, que cada vez se mostraba más sorprendida con la naturalidad con la que la esposa del Presidente respondía cada pregunta que le hacía, e incluso les alcanzó a decir "vosotros me tienes avergonzada con tantas preguntas", mientras que la señora Lina respondía sin ningún afán. Tuvo tiempo para reconocer que de su niñez en cuanto a la lectura, recuerda poco, solo admitió que a los ocho años leía cuentos de reconocidos escritores internacionales y trajo a su memoria como en medio de su tierra natal, existían textos que la hacían soñar con el mar en medio de las montañas donde se encontraba. Pero la inquietud del público infantil estuvo orientada hacia su labor, al lado del Jefe de Estado, la pregunta se repitió en varias oportunidades y por eso se atrevió a “echar el cuento”. La primera respuesta, la orientó hacia su condición de persona natural, "tu vez a la primera dama o vez a Lina María. Honestamente siempre he querido que me miren como Lina María, común y corriente, como muchas mujeres en este país, que tengo los mismos afanes, las mismas alegrías y preocupaciones que tiene cualquier mujer". Y agregó "que me da calor, que sudo, que a veces me da hambre, que sufro, que lloro como cualquier mujer. Lo de primera dama, No lo considero, ni siquiera considero o me siento Primera Dama, no sé". Luego una chica pequeña, de piel mestiza insistió, en preguntarle ¿Cuales son sus funciones? Y hay sí pareciera ser que Doña Lina quiso desahogarse. Al describir su función, advirtió que oficialmente no hay un cargo de primera dama, agregó que no hay funciones escritas, pero relató, sin embargo, "tiene una cantidad de funciones que es lo extraño". Siguió contando "algunos creen que es como papá Noel que trae regalos, otros creen que la Primera Dama es una hada madrina como la de los cuentos que soluciona todo, otros piensan que el país no sabe que hacer con ella, donde sentarla, donde pararla. Otros se arriman haber si es de verdad, como si fuera de plástico, entonces jalan a ver si es verdad, es una cosa rarísima". Expresión que causó risas y admiración entre los asistentes. Los niños la seguían paso a paso, pese a que estaba acompañando a la Infante Elena de España, la hija de Don Juan Carlos y Doña Sofía estuvo silenciosa, discreta y de vez en cuando sonriente. Juntas recibieron un libro de dos niños desplazados por la violencia que con ilustraciones los refleja como víctimas del conflicto. Mientras que Doña Lina, para finalizar su tema y en medió de la visita promovida por el Hay Festival, les recomienda a los muchachos enviarle un mensaje al Presidente: "Yo creo que ustedes más bien, se deberían sentar y escribir sobre cuales deberían ser las funciones de la primera Dama y enviársela al Presidente". Los niños agradecieron a las visitantes, su presencia, con la ilusión de verlas en otra oportunidad, tal vez sin los cargos que ostentan hoy, pero con el anhelo que con su labor desde ahora puedan empezar a decirle a muchos, que en un lugar apartado de esa turística ciudad, muchos niños muestran que en la otra Cartagena, se necesitan muchas visitas ilustres para sacarla de la pobreza y la miseria en que viven.




