Ataque "brutal" contra un colombiano en New Jersey
El cónsul de Colombia en Nueva York, repudió el "brutal ataque" de que fue víctima el colombiano Wilter Sánchez en la localidad de North Plainfield, Nueva Jersey.
El cónsul de Colombia en Nueva York, Francisco Noguera-Rocha, repudió el "brutal ataque" de que fue víctima el colombiano Wilter Sánchez en la localidad de North Plainfield, Nueva Jersey, e hizo un llamado a las autoridades de ese estado a esclarecer el incidente. Noguera Rocha pidió además que se imponga "un castigo ejemplar" a los responsables del ataque, ocurrido el pasado miércoles, cuando Sánchez, de 33 años, caminaba con su primo Fernando Quincha hacia un restaurante y se les acercó un automóvil del que se bajaron dos hombres. Según declaró Quincha, ante el temor de un asalto comenzaron a correr separadamente, pero Sánchez resbaló en la nieve, lo que los hombres, presuntamente cinco afroamericanos, aprovecharon para patearle en la cara, mientras le gritaban "hispano", seguido por un insulto en inglés. Sánchez, soltero y quien hace diez años emigró a EE.UU., resultó con roturas en los pómulos, nariz y los labios, y con contusiones en el cráneo, además de una herida en la frente. El cónsul colombiano pidió además a la Coalición Latinoamericana de Cónsules de Nueva York "que actúe y se pronuncie en contra de este tipo de agresiones, que van en detrimento de la comunidad latina en general". En el mismo comunicado, Rocha-Noguera hizo un llamado para que "cese este tipo de agresiones contra la población latina, que tanto ha contribuido en el desarrollo económico de este país". El diplomático se refirió a los ataques que han causado consternación entre la población hispana del área, como el del inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero, quien fue asesinado de varias puñaladas el pasado 8 de noviembre, cuando caminaba con un amigo en la localidad de Patchoque, en Long Island. Tras el ataque contra Lucero, del que fueron acusados seis adolescentes blancos, más de una veintena de hispanos presentaron denuncias sobre las agresiones de que han sido objeto en Long Island, lo que motivó que el Departamento de Justicia de EE.UU. iniciara una investigación. Un mes después, el también ecuatoriano José Sucuzhañay, de 31 años, fue atacado por tres presuntos afroamericanos con un bate de béisbol cuando caminaba con su hermano en el condado neoyorquino de Brooklyn, y luego de varios días en coma, murió.




