La UE aprueba la fuerza militar contra la piratería en Somalia
Entre seis y diez barcos vigilarán el golfo de Adén con capacidad para utilizar la fuerza contra la piratería


Los ministros de Defensa de los veintisiete países de la Unión Europea (UE) han aprobado hoy la operación Atalanta para "disuadir, prevenir y reprimir" la piratería en las costas de Somalia, la primera misión naval de la historia de la Unión Europea. El Consejo europeo de Defensa ha dado luz verde el envío de entre seis y diez barcos para garantizar al máximo la seguridad en el golfo de Adén, en colaboración con la OTAN y EEUU
Los efectivos "adoptarán las medidas necesarias, incluido el uso de la fuerza, para poner fin a la piratería o robos a mano armada" en la zona. Podrán detener a sospechosos de estos actos y transferirlos a países terceros, excepto si en ellos se aplica la pena de muerte o un trato degradante a los prisioneros, según fuentes de la presidncia de turno francesa
La UE se centrará en proteger del robo tanto a los barcos que transportan ayuda humanitaria a las poblaciones desplazadas en Somalia, como a pesqueros, mercantes y barcos de pasajeros "en función de una apreciación de riesgos caso por caso". Vigilarán las zonas mar adentro de las costas de Somalia, "incluidas sus aguas territoriales", que presenten "riesgos para las actividades marítimas" descritas. El comandante de la operación será el vicealmirante británico Phillip Jones, y su estado mayor se situará en Northwood (Reino Unido)
Según el proyecto de conclusiones del Consejo, tras el lanzamiento de Atalanta "convendría proceder al cierre de la célula de coordinaión" de la vigilancia europea en la zona, situada en Bruselas, y dirigida por el capitán de navío español Andrés Breijo. El presidente de turno del Consejo de Defensa, el francés Hervé Morin, ha asegurado la participación de "la mayoría de los grandes países marítimos" en esta operación. Alemania, Holanda, Bélgica, Suecia, Chipre, Lituania, y Gran Bretaña se sumaron el pasado 1 de septiembre a España y Francia en su disposición a mandar medios marítimos y aéreos a la conflictiva zona del cuerno de Africa. Los ministros de Defensa ya dieron entonces un primer aprobado "informal" a la operación, impulsada por España y Francia en agosto tras el secuestro del pesquero español Playa Bakio




