Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Paros y Estigmas

Dice el Ministro de Protección Social, como si fuera un gran descubrimiento o como si fuera una denuncia grave, que el Gobierno tiene confirmado que la oposición (política) ha participado en reuniones, “de manera coincidente”, con los indígenas que estuvieron en protestas la semana pasada y con los corteros de caña que están en paro desde hace mes y medio. Y pregunta después, a nombre del Gobierno y sugiriendo la respuesta, “si esa participación está enmarcada dentro de actividades legítimas, dentro de actividades legales”? Quiero detenerme en esa anécdota, porque me parece que detrás de ella campean los prejuicios de los funcionarios públicos, y los miedos de los candidatos en potencia. Primero hay que decir que la relación de partidos y sindicalismo no es nueva. Hay ejemplos cercanos e históricos que prueban esa relación, no desde la satanización que ahora quieren imponer el Ministro Palacio y el Ministro Arias, sino desde la naturalidad de la dinámica social.

Por Néstor Morales Dice el Ministro de Protección Social, como si fuera un gran descubrimiento o como si fuera una denuncia grave, que el Gobierno tiene confirmado que la oposición (política) ha participado en reuniones, “de manera coincidente”, con los indígenas que estuvieron en protestas la semana pasada y con los corteros de caña que están en paro desde hace mes y medio. Y pregunta después, a nombre del Gobierno y sugiriendo la respuesta, “si esa participación está enmarcada dentro de actividades legítimas, dentro de actividades legales”? Quiero detenerme en esa anécdota, porque me parece que detrás de ella campean los prejuicios de los funcionarios públicos, y los miedos de los candidatos en potencia. Primero hay que decir que la relación de partidos y sindicalismo no es nueva. Hay ejemplos cercanos e históricos que prueban esa relación, no desde la satanización que ahora quieren imponer el Ministro Palacio y el Ministro Arias, sino desde la naturalidad de la dinámica social. El Peronismo nació como reacción de un amplio movimiento de trabajadores en una Argentina ahogada por los desequilibrios económicos. Ellos y sus huelgas fueron y han sido siempre la columna vertebral del Partido Justicialista, que cuando nació en los años 40, a propósito, se llamada Partido Laborista. El Presidente Lula, en Brasil, hizo su carrera política haciendo oposición desde el legendario Partido de los Trabajadores, el más grande sindicato industrial del continente. Sus huelgas, todas legales y legítimas, pedían entre otras muchas cosas superar la marginalización de la clase obrera a través de la unidad política. Lula fue jefe indiscutido de las protestas durante más de 20 años. Podría seguir con decenas de ejemplos: el laborismo en Inglaterra, los socialistas franceses, el PRI en México o el PSOE en España, cuyo fundador, Pablo Iglesias, ocupaba simultáneamente la Presidencia de la Unión Nacional de Trabajadores. Al otro lado del espectro también hay gremios que forman partidos de derecha: Torrijos formó su primer partido, el PRD, en los cuarteles, más o menos de la misma forma como los militares auspiciaron su propio movimiento, el PCN en El Salvador. Más recientemente, en Venezuela el MVR del coronel Chávez surgió inmediatamente, tras su derrota militar en el año 92. Descubrir a estas alturas, pues, que la política se hace a través de organizaciones sociales (de trabajadores o de militares) es un acto de perversa ignorancia o de desafiante hipocresía. Esas caras compungidas que tenían los Ministros cuando denunciaron, en una rueda de prensa en la Casa de Nariño, que detrás del paro hay “móviles políticos”, son un reflejo de sus propias limitaciones. No me parece casualidad que ambos --Palacio y Arias—tengan evidentes aspiraciones electorales y quieran hacer sus carreras como herederos del uribismo. Pero la teoría de la infiltración es un mal comienzo. Que los partidos estén detrás de los paros es, por más molesto que les suene, perfectamente válido. La macartización que pretenden los Ministros y el Gobierno todo (como ha macartizado antes periodistas, magistrados y congresistas) es apenas otro escalón en la batalla por descalificar a todo el que asome la cabeza. Ese es el fondo del asunto. Seguramente hombres del Polo Democrático o de pronto mujeres del Liberalismo están detrás de esta agitación laboral, o del paro de Judicial, o detrás de la justa protesta en los cultivos de caña en ese Valle del Cauca aún feudal, o detrás, supongamos, de los indígenas de todo el país. Puede que sea así, Ministro. Y qué? 

Ahora en directo

ver programaciónver programas

Programas Recomendados

Síguenos en

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: Radio Colombia

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir