Gobierno venezolano expulsó a directivos de Human Rights Watch
Fueron expulsados de Venezuela el director de la ONG, Human Rights Watch, José Miguel Vivanco y su acompañante Daniel Wilkinson.
Mediante un comunicado, la Cancillería de la República de Venezuela anunció la expulsión del director de la ONG, Human Rights Watch, José Miguel Vivanco y su acompañante Daniel Wilkinson. El despacho de Relaciones Exteriores argumenta que la delegación "agredió las instituciones de la democracia venezolana. Este texto fue aprobado por los ministros Nicolás Maduro y Tarek El Aissami. El director de HRW presentó en Caracas este jueves su informe "Una década de Chávez. Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela", en el que asegura que los "importantes logros" de la Consititución de 1999 se convirtieron en una "oportunidad perdida". A las 12 de la noche, el vocero de Human Rights Watch y Daniel Wilkinson habían dejado del país y no podrán ingresar a Venezuela porque cometieron una "grave violación a la soberanía venezolana", advirtió el gobierno venezolano
Vivanco: Gobierno venezolano intenta 'intimidar' a sociedad con expulsión El director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, afirmó hoy en Sao Paulo que el Gobierno de Venezuela intenta "intimidar" a la sociedad con medidas como su expulsión de ese país y pidió más atención a la situación interna de esa nación. "El propósito es intimidar a la sociedad civil interna", dijo Vivanco a periodistas en el aeropuerto internacional de Sao Paulo, adonde llegó hoy en un vuelo comercial procedente de Caracas junto con el subdirector de HRW, Daniel Wilkinson, también expulsado por orden del Gobierno venezolano. Vivanco y Wilkinson fueron expulsados horas después de presentar en Caracas un informe con críticas al Gobierno del presidente Hugo Chávez, pues, según un comunicado de la cancillería, con sus declaraciones "han violentado la Constitución y las Leyes" de ese país, "agrediendo a las instituciones de la democracia venezolana". "Es necesario ponerle mucha más atención a la situación interna en Venezuela que sufre un deterioro creciente de sus instituciones democráticas. En sus conductas (del Gobierno) prima la discriminación política", afirmó Vivanco, de nacionalidad chilena. Según el directivo, el informe de 267 páginas que provocó su expulsión, titulado "Una década de Chávez. Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela", debe ser analizado con profundidad dentro y fuera de ese país para saber lo que pasa con la democracia y los derechos fundamentales. "El informe merece un estudio más a fondo, más cuidadoso, especialmente en Venezuela, pero también fuera", sostuvo Vivanco, quien añadió que "se conoce muy poco de lo que realmente está sucediendo en Venezuela". En ese sentido, señaló que es necesario que se sepa, por ejemplo, "cómo ese Gobierno ha podido neutralizar a la Suprema Corte", de la que señaló que "no ejerce" su función. También se refirió a la marcha convocada hoy por el Gobierno venezolano en apoyo a su decisión de expulsar a los directivos de HRW y la consideró como "un absurdo". "Están simplemente manipulando. Juegan con este tipo de situaciones para desinformar, manipulan la información y con ello logran colocar un escenario que no tiene nada que ver con la realidad", manifestó Vivanco. Sobre su expulsión y los hechos que la rodearon dijo: "no nos sorprendió. El Gobierno actuó con dureza, descalificándonos, como lo hace con todo el mundo". "Nos llamaron títeres de Estados Unidos, conspiradores, pero eso es una rutina conocida, aunque no nos imaginábamos la fuerza con la que nos sacaron del país", anotó. Según relató, él y Wilkinson salieron a cenar con unos periodistas y al regresar al hotel Meliá, donde estaban hospedados, los estaba esperando la policía, que los acusó de "intromisión en los asuntos internos de Venezuela" y no los dejó hacer ninguna llamada, ni contactar la embajada chilena en Caracas. "Nos dijeron que estábamos siendo expulsados y que nada era negociable", en respuesta a un pedido que les hicieron a los policías para que les permitieran entrar a las habitaciones y retirar el equipaje. Agregó que un oficial les dijo que las maletas ya estaban listas, después de lo cual los despojaron a ambos de los teléfonos móviles. A Vivanco le devolvieron el suyo sin batería y el de Wilkinson con la batería rota. "Con violencia nos quitaron los ''blackberry''. Hubo un forcejeo. Estaban fuertemente armados, pero no llegaron a apuntarnos con las armas", indicó. Posteriormente, los condujeron al aeropuerto donde los embarcaron en un vuelo de la compañía brasileña Varig que a esa hora se alistaba para salir rumbo a Sao Paulo. "Nos enteramos de que el destino era Brasil cuando nos subimos al avión y vimos que era de Varig, pero no sabíamos si íbamos a Sao Paulo o otra ciudad y tuvimos que preguntarle a las personas para dónde iba el vuelo", expresó. Por su parte, Wilkinson, al ser preguntado sobre si había algún riesgo para miembros de HRW en Caracas, dijo: "Gracias a Dios no tenemos a nadie más en Venezuela, aunque teníamos colaboradores, la investigación la hizo un grupo profesional de varios países". Vivanco y Wilkinson tienen previsto viajar esta noche de Sao Paulo hacia Washington, donde HRW tiene su sede principal.




