El ballet de Antioquia levantó a los japoneses de las sillas en Tokio
El ballet de Antioquia hizo levantarse de las sillas a japoneses y colombianos al ritmo de la cumbia, el currulao y el mapalé, en una primera muestra de los que será su debut.
El ballet de Antioquia hizo levantarse de las sillas a japoneses y colombianos al ritmo de la cumbia, el currulao y el mapalé, en una primera muestra de los que será el debut de este grupo folclórico en Tokio el próximo 20 de agosto. Varios componentes del elenco principal de este ballet, fundado en Medellín en 1991, deleitaron a un reducido grupo de nipones y colombianos en la embajada de Colombia en Japón con una pequeña actuación. La directora general del Ballet de Antioquia desde hace siete años aseguró que lo que quieren es enseñar que la cultura colombiana es maravillosa, es extensa y muy amplia y al mismo tiempo, mostrar la cara amable de Colombia. El ballet, que fue calificado como el mejor representante cultural de Colombia por la embajadora colombiana en Tokio, Patricia Cárdenas, ofreció dos pequeñas actuaciones en las que derrocharon color y alegría, además de lograr aumentar la temperatura de la ya de por sí cálida noche de Tokio. Han venido dispuestos a seducir al público japonés con sus contoneos para poder volver a Asia, pero además son conscientes de su responsabilidad como transmisores de la cultura colombiana en el mundo. Antes de viajar a Japón, el elenco de bailarines representó a Colombia en la Gala Latina celebrada en Pekín con motivo de los Juegos Olímpicos de China, en lo que fue su primer contacto con el público asiático. El ballet de Antioquia, ganador de la medalla de oro de las Olimpiadas Mundiales de Folclor de Dijon (Francia) en 1998, entre otros galardones internacionales, debutará en el teatro Hitomi Hall de la Universidad de Showa en Tokio el próximo 20 de agosto.




