En un pueblo remoto de una isla noruega está prohibido morirse
El cementerio local no acepta nuevos ingresos porque, debido al frío permanente que allí hace, los cuerpos no se descomponen: quedan congelados para siempre.
En un pueblo remoto de una isla noruega está prohibido morirse. El cementerio local no acepta nuevos ingresos porque, debido al frío permanente que allí hace, los cuerpos no se descomponen: quedan congelados para siempre. El lugar es el archipiélago Svalbard en Noruega, además, donde los habitantes de esa región están expuestos a vivir con el peligro de los osos polares. Para el pueblo del ártico de Longyearbyen, literalmente está prohibido morirse, entonces, para los ciudadanos que padezcan enfermedades terminales pueden recurrir a que sean llevados en avión o barco a otra parte de Noruega, y así, pasar sus últimos días. Otro dolor de cabeza para los pobladores de esta fría región, es que si una persona se encuentra en estado terminal y ante la desgracia de una enfermedad, nadie lo enterrará. Es más, el pequeño cementerio ya no tiene más espacio para nuevos ingresos desde hace 70 años, tras el descubrimiento de que los cuerpos no se estaban descomponiendo. Se estima que aproximadamente 1.500 personas viven en pequeñas casas de madera que tratan de protegerse de los vientos árticos




