Sobre una Candidatura Inevitable
Aunque es comprensible la luna de miel que vive la opinión pública con Ingrid Betancur, no deja de darme vueltas en la cabeza la teoría de que somos un país calenturiento que convierte con demasiada facilidad una gestión, un episodio o un accidente en una candidatura presidencial. Y que gradúa con excesiva prontitud a un héroe pasajero --Ingrid en este caso— como modelo político. Las dos cosas, heroísmo y candidaturas, suelen producir desastres.




