Denuncian pacto de políticos con paramilitares anterior al acuerdo de Ralito
El Pacto de refundación de la Patria suscrito en Santa Fe de Ralito, Córdoba, el 23 de julio de 2001, no fue el primero entre sectores paramilitares y políticos en el país.
Por Rodrigo SilvaEl Pacto de refundación de la Patria suscrito en Santa Fe de Ralito, Córdoba, el 23 de julio de 2001, no fue el primero entre sectores paramilitares y políticos en el país. Lo que poco se sabe es que uno de los precursores del Pacto de Ralito fue suscrito el 28 de septiembre del año 2000 en Chivolo, Magdalena, y en él se conformó un verdadero ‘distrito electoral’ para repartirse los cargos políticos, los fortines burocráticos y los contratos del departamento y los municipios. Casi los mismos promotores realizarían, el septiembre de 2001, el Pacto de Pivijay, que se tradujo en un 'Convenio político para el debate electoral del día 10 de marzo del año 2002, en la elección de Cámara de Representantes y Senado de la República'. El pacto de Chivolo En este municipio de Magdalena, a órdenes de Rodrigo Tovar, alias 'Jorge 40', se reunieron 410 dirigentes políticos de la región, quienes realizaron una votación y escogieron como candidato a la gobernación de ese departamento a José Domingo Ávila Armenta, quien a la postre alcanzó la posición en las elecciones de ese año. Un documento manuscrito, atribuido a uno de los asistentes de 'Jorge 40', sirvió de base para un comunicado a la opinión pública del Magdalena, confirmando la creación de un movimiento regional hecho por una 'convención' de representantes de 15 municipios. Encabezados por el candidato a la gobernación, uno de los compromisos adquiridos es luchar porque la capital del departamento se traslade a uno de esos municipios. Días después Jorge 40 promulgaría la creación de un movimiento denominado 'Provincia Unida por una Mejor Opción de Vida' y se escogieron los primeros candidatos parapolíticos a la asamblea departamental de Magdalena, que con otros varios firmaron un documento a la opinión pública. Además del ganador a la gobernación de Magdalena, el Pacto de Chivolo escogió candidatos a la Asamblea y a las alcaldías y concejos municipales de los municipios de Plato, Tenerife, Pedraza, Chivolo, Nueva Granada, Ariguaní, Remolino, Sabanas de San Ángel, Zapayán, Salamina, Pivijay, Concordia, Cerro de San Antonio, Algarrobo y El Piñón. El distrito electoral estaba tan bien conformado y todo organizado, que en esa fecha, septiembre de 2000, escogieron candidato a la alcaldía de Zapayán, municipio que solo fue creado un mes después. La escogencia de candidatos se determinó en manuscritos, municipio por municipio, incluyendo aspirantes a alcaldía, concejo y asamblea. Los candidatos firmaban al lado de sus nombres, incluyendo el número de cédula. De los 410 dirigentes políticos que suscribieron los documentos solo hay una investigación penal, en la Fiscalía de Santa Marta, por concierto para delinquir agravado, contra Ricaurte José Ternera, quien entonces figuró como candidato al concejo de Sabanas de San Ángel. Otro de los firmantes es Rodrigo de Jesús Roncallo, escogido en ese año para la alcaldía de Tenerife. En 2006, Roncallo llegó a la Cámara de Representantes en la lista de Jorge Luis Caballero (movimiento Apertura Liberal), hoy detenido por la parapolítica. Roncallo es investigado por la Corte Suprema de Justicia. La senadora Gina Parody, quien ha demandado información sobre el tema ante la Fiscalía, pidió a la entidad, en oficio dirigido al fiscal Mario Iguarán, investigar de oficio a los 410 del pacto de Chivolo. Por Rodrigo Silva Vargas




