Ex pandilleros cambiaron las armas de fuego por martillos y cinceles
Doce jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 16 y 20 años, se acogieron al proceso de desarme de la Alcaldía de Bucaramanga y hoy forman parte de la fuerza laboral de la ciudad.
Doce jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 16 y 20 años, se acogieron al proceso de desarme de la Alcaldía de Bucaramanga y hoy forman parte de la fuerza laboral de la ciudad. Estos ex pandilleros entregaron sus armas y crearon una microempresa, que cumple labores de limpieza, poda de parques, zonas verdes y actividades relacionadas con la construcción. Actualmente estos doce jóvenes realizan trabajos de arreglo y mantenimiento de la plazoleta de la Alcaldía de Bucaramanga. Los expertos consideran que la educación debe ser la respuesta efectiva contra el trabajo infantil, porque en el mundo se reportan unos 150 millones de niños que están trabajando para subsistir.




