Ecuador aclara las versiones del presidente Rafael Correa respecto al estado de beligerancia de las FARC
ante las versiones distorsionadas de las declaraciones del presidente Rafael el ministro de Exteriores del Ecuador explicó las declaracicones.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, en un comunicado conocido por Caracol Radio, señala que ante las versiones distorsionadas de las declaraciones del presidente Rafael Correa emitidas por Venezolana de Televisión y Telesur, explicó sus declaraciones: “Para poder alcanzar ese estatus (de beligerante), lo dijimos, tendría (las FARC) que renunciar a esas prácticas que van contra los códigos de guerra -una guerra legítima-: secuestros, atentados que se pueden calificar de terroristas, bombazos, etc. Si las FARC deja esas prácticas y cumple con las condiciones para ser tratada como una fuerza beligerante, es decir que controle un territorio, que tenga una fuerza armada organizada, que respete los códigos de guerra, los tratados de Ginebra, etc., por supuesto que tendríamos que reconocerla como fuerza beligerante y, ahí, convertirla en un interlocutor válido para, vía diplomática, vía política, tratar de alcanzar la paz.” Además, la cancillería del vecino país destaca que "las expresiones del Presidente Rafael Correa reiteran la política del Ecuador de rechazar la presencia de dicho grupo irregular en territorio ecuatoriano y de censurar las prácticas atentatorias contra el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario así como conductas ilegales de apoyo al narcotráfico". El comunicado con fecha del 24 de abril de 2008 termina señalando que "el Gobierno del Ecuador pide una vez más al grupo irregular FARC que libere de inmediato y sin condiciones a la señora Ingrid Betancourt y a los demás colombianos y extranjeros ilegalmente retenidos bajo su control. La incondicional y pronta liberación de los secuestrados constituiría una manifestación de respeto a la dignidad e integridad personal de los retenidos, de acatamiento a normas humanitarias de vigencia universal, y un avance hacia la pacificación de Colombia.




