Gobierno del presidente George Bush confía en lograr la aprobación de TLC con Colombia este año
"Mantenemos nuestro compromiso del TLC con Colombia, el cual creemos sirve a los intereses económicos y de seguridad de EE.UU.", dijo el subsecretario de Estado, John Negroponte
El Gobierno de EE.UU. confía en que podrá lograr la aprobación del tratado comercial con Colombia este año, pese a que la Cámara de Representantes ha decidido postergar su voto, dijo el subsecretario de Estado, John Negroponte. "Mantenemos nuestro compromiso con el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, el cual creemos que sirve a los intereses económicos y de seguridad nacional de EE.UU.", dijo Negroponte durante una intervención ante el Consejo Estados Unidos-Asia Pacífico. Haciéndose eco de los argumentos del Gobierno del presidente George W. Bush a favor del TLC, Negroponte señaló que una derrota del pacto bilateral "sería una victoria para las fuerzas populistas y antidemocráticas en el hemisferio". El funcionario aprovechó para instar al Congreso a que también apruebe el TLC con Corea del Sur, que permanece estancado en el Legislativo en parte por la negativa de ese país de ofrecer una apertura total de su mercado a la carne de res estadounidense. Corea del Sur tomó esa decisión después de que en Estados Unidos se detectara el primer caso del "mal de las vacas locas". Negroponte confió en que el encuentro de Bush con el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, la próxima semana en Washington, pueda producir algo positivo en torno al asunto. El jueves la Cámara de Representantes aprobó, con 224 votos a favor y 195 en contra, una resolución que modifica las reglas legislativas para la consideración de los convenios comerciales. Bajo la ley comercial de Estados Unidos, el Congreso sólo puede aprobar o rechazar un acuerdo comercial sin hacerle cambios, en un plazo máximo de 90 días legislativos. Sin el consenso demócrata, Bush remitió al Congreso el proyecto de ley para la puesta en marcha del TLC, activando así la cuenta regresiva para su votación. Esa decisión provocó la ira de los demócratas, que optaron por parar el reloj de la votación y enviar al congelador el TLC. Pese a la confrontación entre los demócratas y la Casa Blanca, algunos legisladores aún confían en que se llegue a un acuerdo sobre las protecciones de los trabajadores estadounidenses -una de las trabas que afronta el TLC-, para así someter a votación el pacto antes de fin de año.




