Se agudiza enfrentamiento entre gobierno y Decamerón por tren carbonero en Santa Marta
Los 800 empleados del hotel Decamerón en Santa Marta anunciaron acciones legales en contra del Estado en caso de que autorice el cierre del establecimiento por el caso del Megatren. El director del Inco dijo que, en realidad, el Decamerón tiene problemas económicos que trata de escudar con el tren carbonero.
Con el paso de las horas crece el enfrentamiento entre funcionarios del gobierno y voceros del hotel Decamerón de Santa Marta.El director del Instituto Nacional de Concesiones (Inco), Álvaro José Soto, dijo que si el Hotel Decamerón suspende sus operaciones en Santa Marta no es por el paso del megatren carbonero, sino por dificultades económicas. "Desde hace dos años he escuchado que el hotel Decamerón tiene dificultades económicas y que han estudiado la posibilidad de cerrar sus puertas", manifestó el funcionario.Agregó que el tren carbonero no contamina ni afecta la tranquilidad de los huéspedes. Según Soto, el tren viaja a 30 kilómetros por hora y tarda cinco minutos atravesando la fachada del hotel Decameron.Este tren carbonero sólo circulará dos veces al día, entre las 5:00 de la mañana y las 11:00 de la noche. En un mes aumentará la frecuencia en siete veces al día.El mega tren carbonero mide 2 mil 100 metros de longitud, tiene 2 locomotoras y 100 vagones.Decameron acusa al gobierno de "tapar" la contaminación ambiental con una supuesta crisis económicaEl abogado del hotel Decameron de Santa Marta, Manuel Martínez, dijo que la firma hotelera no atraviesa ninguna dificultad económica y que la única preocupación que tienen sus directivos es la contaminación ambiental que genera el carbón.Lamentó que altos funcionarios del gobierno estén acudiendo a "las mentiras" para ocultar el impacto negativo que tiene el transporte del carbón por el corredor férreo de Santa Marta. El jurista sostiene que esta "es una nueva cortina de humo" para desviar el debate y que el país no conozca los efectos ambientales que ya se están observando en una importante zona de la playa.Martínez ratificó que las directivas internacionales de Decamerón impartieron instrucciones para cerrar el hotel en Santa Marta. Trámite que deben adelantar ante el ministerio de Protección Social. Trabajadores del Decamerón-Santa Marta demandarán al Estado si los despidenLos 800 empleados del Hotel Decamerón en Santa Marta anunciaron acciones legales en contra del Estado en caso de que autorice el cierre del establecimiento en la capital del Magdalena por el caso del Megatren.El presidente del sindicato de trabajadores, Luis Ramos, informó que el caso será puesto en conocimiento del gobierno norteamericano, aprovechando la visita de la secretaria de Estado y sería llevado a la Organización Internacional del Trabajo.En los dos meses que tarde en dar su respuesta a la petición de cierre, el Ministerio de Protección Social aprovechará para exponer la situación en escenarios nacionales e internacionales.El dirigente sindical calificó como una "catástrofe" social y laboral el cierre del hotel porque la mayoría de trabajadores son mayores de 40 años, por lo que sería difícil encontrar un nuevo empleo.El presidente del Concejo de Santa Marta, Luis Miguel Gómez Cotes, dijo que esa corporación acompaña en su petición al hotel para buscar que el Megatren no pase por esta zona turística y evitar el cierre.Anunció que también emprenderán una batalla legal para buscar que el gobierno encuentre una solución a esta problemática, que generaría más desempleo y menos inversión para la ciudad.La firma turística Decamerón le solicitó al gobierno autorización para el cierre del hotel al no lograrse un acuerdo frente al tema del paso del Megatren sobre este lugar. El gerente Rafael Tapias, informó que la solicitud fue presentada al Ministerio de Protección Social para poder adelantar el despido de los 800 trabajadores que laboran con la cadena hotelera.Según Tapias, el paso del Megatren, que transporta carbón, impide la entrada y salida del hotel, además de la molestia que ocasiona por el fuerte ruido que produce."No es que nos vamos, sino que nos botaron de Santa Marta", expresó Tapias, al indicar que espera que en dos meses ya se cuente con la autorización por parte del ministerio.



