Hillary Clinton es favorita en los sondeos para lograr la candidatura presidencial demócrata en EEUU
La ex primera dama se presenta como la candidata con más experiencia en los pasillos del poder, lista para asumir el timón de la primera potencia mundial desde el primer día.
La senadora Hillary Clinton es la favorita en las encuestas nacionales para hacerse con la candidatura presidencial demócrata para las elecciones de noviembre de 2008. La ex primera dama se presenta como la candidata con más experiencia en los pasillos del poder, lista para asumir el timón de la primera potencia mundial desde el primer día. Su apellido de casada juega una importante baza a su favor, como ha quedado claro en los últimos meses, en los que Bill Clinton ha abarrotado los foros en los que ha respaldado la campaña de Hillary. No falta quién apunte que Bill le está devolviendo los favores que le hizo ella al perdonarle sus sonadas infidelidades. En la mente de muchos estadounidenses está grabada todavía la imagen de los Clinton cruzando los jardines de la Casa Blanca en 1998 después de que se destapase que Bill Clinton había mantenido un romance con Monica Lewinsky, una becaria de la residencia oficial. Los Clinton partían entonces de vacaciones con su hija Chelsea en medio agarrándoles la mano. Hillary tenía toda la pinta de estar furiosa, pero aun así permaneció al lado de su marido. El sacrificio la recompensó políticamente, al ser elegida al Senado en el 2001. Nacida en 1947 en Chicago, Hillary se crió en un hogar estricto, en donde no estaba bien vista la debilidad de carácter. Los medios estadounidenses citan con frecuencia una anécdota de su padre, Hugh Rodham, quien después de que la pequeña Hillary llegase un día a casa con las máximas calificaciones escolares apostilló que estudiar en ese colegio debía de ser muy fácil. Su madre, Dorothy, tampoco se anduvo con contemplaciones en otra ocasión cuando la joven Hillary se quejó de que alguien se metía con ella en la escuela, a lo que su progenitora respondió que en la casa de los Rodham no había lugar para los cobardes. Esa rígida educación la ayudó, según los analistas, a desarrollar una fachada de hierro, que le ha ayudado a encajar los golpes políticos que ella y su marido han tenido que soportar. Los estadounidenses decidirán en los próximos meses si ven en ella las cualidades necesarias para nombrarla la segunda Clinton -el primero fue su esposo- y la primera mujer en llegar a la Casa Blanca.




