Elite de oceanógrafos demanda completar el sistema de observación marino

La elite de los científicos oceánicos quiere que la comunidad internacional ponga en marcha en la próxima década un sistema de observación marino a nivel mundial ante la precaria salud de los océanos y la importancia que estos tienen en el bienestar económico y social.

La elite de los científicos oceánicos quiere que la comunidad internacional ponga en marcha en la próxima década un sistema de observación marino a nivel mundial ante la precaria salud de los océanos y la importancia que estos tienen en el bienestar económico y social.

La solicitud de la Alianza para la Observación de los Océanos (POGO por sus siglas en inglés), se produce poco antes de que se celebre del 28 al 30 de noviembre en Ciudad del Cabo (Suráfrica) una reunión internacional de alto nivel del Grupo de Observaciones de la Tierra (GEO) formado por 71 países.

El doctor Tony Haymet, director de la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de San Diego y presidente del Comité Ejecutivo de POGO declaró a Efe que estamos "en un momento crucial porque los océanos son claves para nuestro clima, industria, agricultura, existencias de agua potable y salud humana".

La Alianza para la Observación de los Océanos, que agrupa a las principales instituciones internacionales dedicadas a las investigaciones marinas, considera que el calentamiento de los océanos, la sobreexplotación pesquera y la contaminación son graves preocupaciones que se deben estudiar mejor para poder plantear respuestas adecuadas.

"La preservación de la biodiversidad de los océanos es crucial para nuestro bienestar" añadió Haymet.

Los científicos de POGO consideran que un sistema inicial adecuado de observación costaría entre 2.000 y 3.000 millones de dólares pero reportaría beneficios mucho mayores que esa inversión.

"Un sistema integrado de observación marina que funcione de forma continua multiplicaría la inversión destinada gracias a operaciones marítimas más seguras, reducción de daños de tormentas y conservación de recursos marinos animales", dijo Haymet.

La visión de científicos como el doctor Haymet parece sacada de un relato de ciencia-ficción con miles de pequeños robots pululando los océanos tomando mediciones de las condiciones oceánicas mientras estaciones submarinas y satélites complementan su trabajo.

Pero los científicos destacan que, aunque la idea suene a fantasía, la tecnología está disponible y ya hay redes de vigilancia e investigación en marcha que prueban que el sistema es posible.

El profesor Jesse Ausubel, director del Censo de la Vida Marina (un programa que para el 2010 habrá catalogado las formas de vida marina presentes y pasadas) señaló a Efe que uno de los problemas es que "en muchas décadas, los océanos del mundo no han tenido un defensor políticamente poderoso".

Ausubel añadió que los océanos necesitan una figura como el difunto presidente estadounidense John Fitzgeral Kennedy que fue capaz de galvanizar esfuerzos para la creación del World Weather Watch en los años 1960 y lanzar la exploración del espacio.

Ausubel dijo que "aunque tenemos ministros que acudirán a la reunión GEO de Ciudad del Cabo, me gustaría que también viniesen los jefes de Estado".

Los científicos quieren que la reunión del GEO reclame la terminación de un sistema inicial de observación oceánica ante la preocupante situación de los océanos.

"En términos fisiológicos estamos preocupados. Las temperaturas están ascendiendo, especialmente en la capa superior de 100 metros, lo que es consistente con el calentamiento global. Y la acidez de los océanos aumenta cada vez más a medida que el CO2 se disuelve en los océanos" explicó Haymet.

Desde el punto de vista biológico, Ausubel añadió que la situación es similar.

"En parte por la sobreexplotación pesquera, en parte por la degradación de las costas. Algunas de las zonas muertas del océano de hoy en día son precursores de los océanos del futuro", indicó.

"Aunque fundamentalmente las zonas más profundas de los océanos no han sido afectadas por las actividades humanas queremos tener los instrumentos de medición ahora para que no nos sorprendamos por lo que puede pasar dentro de 10 o 15 años", añadió.

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