El jurado sigue atascado en deliberación del caso sobre "Simón Trinidad"
El jurado en la causa por narcotráfico que se sigue en EE.UU. contra el guerrillero colombiano Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", se fue de nuevo a casa sin lograr un veredicto unánime, informaron fuentes judiciales.
El jurado en la causa por narcotráfico que se sigue en EE.UU. contra el guerrillero colombiano Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", se fue de nuevo a casa sin lograr un veredicto unánime, informaron fuentes judiciales. En el cuarto día de deliberaciones, el jurado de doce personas no logró consenso sobre la inocencia o culpabilidad de "Simón Trinidad", lo que aumentó las especulaciones de que el juicio sea anulado. El tribunal federal en Washington dijo en una breve nota a la prensa que el juez que preside el caso, Royce Lamberth, instruyó al jurado a que reanude las deliberaciones mañana, jueves. Durante la jornada de hoy, el jurado envió una nota al juez en la que le indicaba que no pudo alcanzar un veredicto unánime en contra de "Simón Trinidad", un miembro de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Lamberth emitió lo que se conoce en círculos jurídicos como la "norma de Thomas", aplicada cuando un juez considera que el jurado ha tenido ya suficiente tiempo para deliberar sobre las pruebas presentadas en el juicio. El magistrado recurre a esa medida, que data de un caso de 1971, cuando un jurado se ha topado con un punto muerto en las deliberaciones. En días anteriores, el jurado ha emitido notas en busca de clarificaciones sobre las instrucciones del juez Lamberth o sobre las pruebas presentadas contra el acusado. En este segundo juicio, Palmera, de 57 años, está acusado de conspiración para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y de ser declarado culpable, podría afrontar una sentencia de al menos diez años de prisión. El mes pasado, "Simón Trinidad" fue declarado culpable en otro juicio por conspiración para el secuestro de tres contratistas estadounidenses del Pentágono que cayeron en poder de las FARC en 2003, en un paraje selvático del sur de Colombia.




