Los guatemaltecos se preparan para votar por su candidato presidencial en medio de una violencia imperante
Los guatemaltecos se aprestan a votar en las elecciones presidenciales, legislativas y municipales de mañana a la sombra de una violencia que domina la vida cotidiana del país y que ha presidido su proceso electoral.
Los guatemaltecos se aprestan a votar en las elecciones presidenciales, legislativas y municipales de mañana a la sombra de una violencia que domina la vida cotidiana del país y que ha presidido su proceso electoral. Unos 5,9 millones de guatemaltecos están convocados a la urnas para elegir presidente y vicepresidente, además de los 158 diputados del Parlamento y 332 alcaldes, tras una campaña electoral de cuatro meses en la que han sido asesinados al menos medio centenar de candidatos, activistas políticos o familiares suyos. De los catorce partidos que presentaron candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia, según las encuestas publicadas por la prensa local, sólo cinco de ellos superan el dos por ciento de la intención de voto de los guatemaltecos. Se trata, en su orden, del socialdemócrata Alvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE); el general retirado Otto Pérez Molina, del derechista Partido Patriota (PP); y el médico Alejandro Giammattei (GANA), de la oficialista Gran Alianza Nacional. Así como el académico Eduardo Suger, del conservador partido Centro de Acción Social, y la líder indígena y Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, del centro-izquierdista partido Encuentro por Guatemala. Con un presupuesto de 400 millones de quetzales (unos 52 millones de dólares), los comicios han sido coordinados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que ha dispuesto un total de 13.764 mesas de sufragio, 4.879 más que en las elecciones pasadas (2003), repartidas entre un total de 2.060 centros de votación. De los 5.990.031 ciudadanos aptos para sufragar, de un total de 13,3 millones de habitantes, el 53,11 por ciento son hombres y el resto mujeres. De los 29.821 candidatos que aspiran a un puesto de elección popular, 3.762 son mujeres (el 12,6 por ciento), y menos de 3.000 indígenas, a pesar de que el 42 por ciento de los habitantes de Guatemala pertenecen a alguna de las 22 etnias mayas. Los sondeos de la prensa pronostican que Colom o Pérez Molina ganarán por un estrecho margen y sin los votos necesarios para evitar enfrentarse en una segunda ronda, prevista para el próximo 4 de noviembre. De acuerdo con la legislación electoral de Guatemala, si ninguno de los candidatos a la Presidencia obtiene a su favor el 50 por ciento más uno de los votos válidos en las elecciones de mañana, será necesaria una segunda ronda electoral entre los dos aspirantes que hayan sumado mayor cantidad de votos en la primera vuelta. Los guatemaltecos también elegirán a 158 diputados al Congreso unicameral, 31 por el listado nacional, de representación general, y 128 por los 23 distritos del país. Se cree, según las encuestas, que ningún partido obtendrá mayoría absoluta en el Parlamento, aunque es previsible que los partidos que obtengan mayor cantidad de escaños sean la UNE, el PP y la GANA. En las elecciones también se elegirán alcaldes y corporaciones municipales de los 332 municipios guatemaltecos. Muchos de los centros de votación donde acudirán este domingo los votantes, especialmente en la capital, están situados en barrios controlados por las "maras" (pandillas juveniles), el narcotráfico u otra forma de crimen organizado, según admiten las autoridades del país. De ahí que la seguridad de los comicios estará a cargo de 19.500 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y 11.000 soldados, que por ley no pueden votar. El TSE ha asegurado la transparencia de las votaciones, la cual será certificada por sendas misiones de observación electoral de la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como la local Mirador Electoral con apoyo del estadounidense Instituto Nacional Demócrata (NDI, por sus siglas en inglés). El presidente y vicepresidente, así como los diputados al Congreso de Guatemala que resulten electos deberán tomar posesión el 14 de enero de 2008, y los alcaldes lo harán un día después.




