Un delincuente fue por lana, pero salio trasquilado
Carlos Andrés Estupiñán Alarcón, de 21 años, cometió el error más grande de su vida delincuencial. Trató de asaltar una vivienda de Bucaramanga, donde funciona una academia de artes marciales.
Carlos Andrés Estupiñán Alarcón, de 21 años, cometió el error más grande de su vida delincuencial. Trató de asaltar una vivienda de Bucaramanga, donde funciona una academia de artes marciales.Cuando llego al barrio San Alonso, que por cierto está ubicado a pocos metros de la Quinta Brigada del Ejército, observó que las puertas de una vivienda estaban abiertas y, sin pensarlo dos veces, con revolver en mano trató de intimidar a varios jóvenes que estaban en el lugar, para hurtar sus pertenencias.Lo que nunca imaginó el delincuente fue que en el interior de la vivienda funcionaba una academia de artes marciales.El profesor y los alumnos pusieron en práctica sus conocimientos en artes marciales y ante un descuido del delincuente los desarmaron y le causaron lesiones en el cuerpo.Carlos Andrés Estupiñán Alarcón, todo aturdido, no supo lo que estaba pasando hasta cuando fue llevado por la Policía al Hospital Universitario de Santander.Ahora, este delincuente deberá enfrentar a la justicia por los presuntos delitos de porte ilegal de arma de fuego y asalto a mano armada.




