Los universitarios chinos ya no podrán ser expulsados por casarse o procrear
Casarse o tener hijos ya no podrá ser un motivo de expulsión para los universitarios chinos, de acuerdo con un nuevo reglamento divulgado por el diario oficial "China Daily".
Casarse o tener hijos ya no podrá ser un motivo de expulsión para los universitarios chinos, de acuerdo con un nuevo reglamento divulgado por el diario oficial "China Daily". A pesar de ello, la normativa anima a las universitarias embarazadas a abandonar sus estudios "para garantizar su salud", explica un comunicado conjunto de la Comisión Nacional de Población y Planificación Familiar y los Ministerios de Educación y Seguridad Pública. Además, los organismos oficiales instruyen a los centros universitarios para que alienten a sus estudiantes a centrarse más en los estudios y ser "prudentes en los asuntos amorosos y el matrimonio". En 2005, el Gobierno chino abolió una legislación de 1990 que obligaba a los universitarios que quisieran contraer matrimonio a dejar los estudios, mientras que las estudiantes que quedaran embarazadas debían abortar para continuar con su formación universitaria. No obstante, seguía permitiendo a las universidades expulsar a los alumnos que optasen por la boda o el embarazo, un tipo de restricciones que pesa también sobre otros colectivos como los deportistas de elite o los bailarines principales. Según la Ley del Matrimonio china, la edad legal para desposarse son los 22 años en el caso de los hombres y 20 en las mujeres, aunque hacerlo más allá de los 25 y 23 años, respectivamente, se considera demasiado tardío.




