Habitantes de un basurero, víctimas de la corrupción
La Contraloría de Bogotá denunció que el operador del relleno de Doña Juana no hizo las inversiones necesarias para reducir el impacto ambiental y de salud pública de las comunidades que viven a los alrededores del botadero
La Contraloría de Bogotá denunció que el operador del relleno de Doña Juana no hizo las inversiones necesarias para reducir el impacto ambiental y de salud pública de las comunidades que viven a los alrededores del botadero.Caracol Radio visitó las veredas El Mochuelo, que son los barrios más cercanos al botadero. Allí, los habitantes se quejan de los malos olores, los moscos y las enfermedades, que son del diario vivir de estas comunidades.La gente que habita "El Mochuelo" asegura que nunca han tenido educación para evitar las enfermedades por la contaminación, que muy pocos trabajan en el basurero y que no se han visto obras de infraestructura para reducir el impacto ambiental, que fueron los principales compromisos de la empresa contratista.Según las cifras de la contraloría, esa empresa, llamada Proactiva ESP, dejó de invertir cerca de 2 mil 500 millones de pesos en gestión social para estas comunidades en 10 años de funcionamiento. "La empresa sólo invirtió 700 millones para el bienestar social de la comunidad, de los cuales el 90 por ciento hace parte de un estudio epidemiológico que no se ha visto en soluciones reales para la gente", aseguró el contralor auxiliar Óscar Molina.La empresa Proactiva está a meses de culminar su contrato y hasta el momento no se sabe cómo se va a recuperar el dinero. La contraloría pidió una mayor eficiencia y control a la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos que es la entidad encargada de ejercer vigilancia del buen funcionamiento del relleno, y agregó que no es la primera vez que se encuentran irregularidades en esa entidad.En la zona los habitantes aseguran que todo niño que nace va a parar al hospital inmediatamente. "Yo estoy enfermo en estos momentos del estómago y sigo con manchas en la cara", aseguró un joven de unos 16 años, habitante del sector.En esta zona de la ciudad viven 3 mil 575 personas. Es el único lugar de Bogotá que tiene un centro de salud exclusivo para ellos las 24 horas, ante los peligros constantes que tienen de adquirir enfermedades de todo tipo.




