Así funciona el cerebro cuando se deben tomar decisiones complejas
Un equipo de investigadores españoles ha descifrado las bases funcionales de la corteza prefrontal, que se relaciona con los mecanismos selectivos que debe ejecutar el cerebro al decidir entre varias opciones o discernir si conviene o no realizar cierto acto.
Un equipo de investigadores españoles ha descifrado las bases funcionales de la corteza prefrontal, que se relaciona con los mecanismos selectivos que debe ejecutar el cerebro al decidir entre varias opciones o discernir si conviene o no realizar cierto acto. El estudio, publicado en el último número de la revista "PNAS", puede aportar nuevos datos en investigaciones sobre patologías psiquiátricas basadas en una alteración de la corteza prefrontal, como la esquizofrenia. En la investigación, dirigida por los investigadores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (sur), Agnes Guart y José María Delgado, participó además el equipo de Alfonso Fairén del Instituto de Neurociencias de Alicante. Durante la investigación, se comprobó que el cerebro continúa aprendiendo mientras la región prefrontal está activada. Según Fairén, esa corteza "controla muchas actividades cerebrales que nos distinguen como humanos, no sólo en el aspecto cognitivo, sino también en la valoración subjetiva y afectiva del conocimiento". Inicialmente, se desarrollaron experimentos con conejos en los que el animal realizaba simples parpadeos reflejos para, más adelante, estudiar un aprendizaje complejo en el que debía aprender que un breve sonido le alertaba de la llegada de un soplo de aire en su córnea y, por tanto, le convenía cerrar los párpados para evitar molestias. Posteriormente, el trabajo implicó la activación eléctrica de la corteza prefrontal, que indujo la inhibición del comportamiento motor de los conejos que formaban parte del estudio. La parálisis que induce la corteza prefrontal en animales como el conejo es bastante habitual por ejemplo en las proximidades de un posible depredador. En el ser humano, la activación de esta parte del cerebro permite adoptar importantes decisiones sobre lo que debe o puede hacer en determinadas circunstancias, añade Fairén. En su opinión, "esas decisiones se toman con pleno conocimiento de lo que decidimos y hacemos, al tiempo que el cerebro prosigue con su aprendizaje. Podemos, en definitiva, aprender, aunque los efectos externos del aprendizaje no se manifiesten".




