Franceses votan en la primera vuelta de las elecciones legislativas
Franceses votan en la primera vuelta de las elecciones legislativas
Los franceses están convocados a las urnas en la primera vuelta de las Legislativas en las que la mayor incógnita parece ser si el nuevo presidente del país, el conservador Nicolas Sarkozy, tendrá una mayoría amplia o aplastante en la Asamblea Nacional para llevar a cabo sus reformas. A mediodía hora de Francia, cuatro horas después de que se abrieran los colegios electorales en la Francia metropolitana, la participación era del 22,56%, superior al 19,7% alcanzado a esa misma hora en los comicios legislativos de 2002, en los que se había registrado un récord de abstención al final de la jornada con un 35,58%. La afluencia a las urnas hoy a mediodía era comparable a la de la primera vuelta de las mismas elecciones de 1997 (22,46% a esa hora). Como viene siendo habitual, la participación era inferior a la de las Presidenciales, que en la primera vuelta del pasado 22 de abril habían visto pasar por las urnas en las cuatro primeras horas de voto el 31,21% de los inscritos. Un total de 7.639 candidatos de más de 80 formaciones concurren en estos comicios para renovar los 577 escaños de la Asamblea Nacional (cámara de los diputados). Algo menos de 44,5 millones de votantes están llamados a las urnas, dado que en Polinesia y en los territorios franceses de las Américas ya han votado. La segunda y definitiva vuelta de las Legislativas se celebrará el próximo día 17 y para llegar a ella hay que obtener al menos el 12,5% de los sufragios de los votantes inscritos. Entre los líderes políticos que acudieron a las urnas por la mañana estaban la socialista Segolene Royal, que no se presenta en estos comicios y que fue derrotada por Sarkozy en las Presidenciales del pasado 6 de mayo, y el primer ministro nombrado por éste, Francois Fillon. Fillon es candidato en su feudo de Sarthe (oeste), al igual que otros diez miembros de su Gobierno, a los que ha impuesto la regla de que tendrán que dimitir en caso de no ser elegidos, que podría poner en peligro en particular el mantenimiento de Alain Juppé como número dos del Ejecutivo y titular del nuevo súper departamento de Ecología y Desarrollo Sostenible. En la circunscripción de Burdeos, ciudad de la que es alcalde, en la que se presenta Juppé, Royal superó a Sarkozy el 6 de mayo. En términos globales, el jefe de Estado espera que la conservadora y gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) no sólo revalide la mayoría absoluta de la que goza en la Cámara desde 2002 sino que arrase en número de escaños a toda la oposición para hacer valer la legitimidad electoral ante las previsibles resistencias que encontrarán las reformas que ha prometido. Las últimas encuestas publicadas antes del cierre de la campaña daban a la UMP y sus aliados entre 366 y 460 escaños. El opositor Partido Socialista (PS), que con sus aliados tenía 149 escaños en la Legislatura saliente, se ha resignado a la derrota y sólo espera salvar los muebles, ante los sondeos que les vaticinan entre 110 y 155 diputados. Divididos y desamparados tras la derrota de Royal, quien en la campaña de las Legislativas ha asumido el papel de líder de la oposición, los socialistas han tenido una estrategia defensiva y llamado a los electores a no dar "todos los poderes" a la derecha. La nueva cámara, siempre según esos escenarios, presentará un paisaje de un bipartidismo mucho más marcado, ya que el resto de los partidos podría verse privado de grupo parlamentario (que exige un mínimo de 20 diputados). Uno de los que aparece como gran perdedor es el líder centrista Francois Bayrou, que después de haber logrado la tercera posición en las Presidenciales parece condenado a una travesía del desierto con su nuevo partido, el Movimiento Demócrata (MoDem), víctima del sistema electoral mayoritario en circunscripciones uninominales, y del paso de la mayoría de sus diputados (UDF) al campo de Sarkozy. Las encuestas predicen que seguirá ausente de la Asamblea Nacional el ultraderechista Frente Nacional y que sufrirá un fuerte retroceso, en la estela del experimentado por su líder, Jean-Marie Le Pen, en la primera vuelta de las Presidenciales. En cuanto al Partido Comunista (PCF), difícilmente podrá mantener su grupo parlamentario, formado hasta ahora por 21 diputados, dado el mínimo histórico (1,93%) de su candidata, Marie-George Buffet, en las Presidenciales. Los Verdes, que en la anterior legislatura habían tenido tres diputados, sufrieron un varapalo en la primera vuelta de las Presidenciales con sólo un 1,57% de los votos, y parecen obligados a una refundación tras este escrutinio en el que corren un serio riesgo de ver reducido todavía más el número de escaños.




