Por miedo, unos 9 mil desplazados de El Charco, Nariño se niegan a retornar
De las más de mil 600 familias campesinas que tuvieron que abandonar sus tierras por la difícil situación de orden público, solo han retornado unas 800, mientras el resto no quieren regresar porque tienen miedo de quedar nuevamente en medio de los enfrentamientos
Por Javier FlorezDe las más de mil 600 familias campesinas que tuvieron que abandonar sus tierras por la difícil situación de orden público, solo han retornado unas 800, mientras el resto no quieren regresar porque tienen miedo de quedar nuevamente en medio de los enfrentamientos.Caracol Radio visitó El Charco y comprobó que la crisis humanitaria se agudiza por los combates entre la Infantería de Marina y las FarcDoña Aura Borja, una de las desplazadas, asegura que no quiere volver a su casa, ubicada en la vereda Bellavista porque le contaron que ya no queda nada."Yo tenía una gallinas y una cría de patos y se robaron todo, hasta una pipa de gas con la que cocinaba. Para qué va uno a volver si no va a encontrar nada", se pregunta la mujer con lágrimas en sus ojos.Asegura que en otras casas han ingresado y se han robado la ropa, los electrodomésticos y objetos personales.Otro desplazado, que no quiso revelar su nombre, asegura que hace algunos días subió hasta su vivienda, que vió huellas de botas por todos lados y que "el televisor lo destruyeron a bala".Precisamente el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, reveló que se está investigando si algunas viviendas fueron saqueadas por personal militar que participa en la operación por delincuentes.En El Charco y La Tola, las autoridades alcanzaron a censar unas mil 700 familias desplazadas de 30 veredas, de las cuales el cincuenta por ciento todavía permanece en las cabeceras municipales, atendidas en improvisados albergues que no cuentan con condiciones de salubridad.El alcalde La Tola, Miguel Rebolledo, dice que ya comenzaron a proliferar enfermedades entre la población infantil."Los desplazados están cayendo enfermos porque no tienen tendidos, ni ropa, ni zapatos. Los niños especialmente andan descalzos y han tenido enfermedades que hemos tratado de controlar en el puesto de salud", señaló el mandatario local.En un consejo extraordinario de seguridad, que dirigió el ministro de Defensa y la alta cúpula militar y de policía, el comandante de las Fuerzas Militares, general Fredy Padilla, aseguró que ya no hay combates y que la situación está controlada.Pero a pesar de las garantías que brinda la fuerza pública los desplazados se niegan a retornar porque temen quedar de nuevo en medio del fuego cruzado o ser víctimas de campos minados instalados por la guerrilla.En El Charco, el alcalde Victor Candelo, dice que a pesar de la ayuda que ha brindado el gobierno nacional los recursos para la atención humanitaria ya se acabaron y la situación es insostenible.Afirma que son unas 9 mil personas las que están viviendo la crisis, y que hay unas mil 500 que están todavía en medio de los combates.Lo que se disputan en El CharcoSegún las autoridades, en toda la margen del río Tapaje y su desembocadura en el mar Pacífico, se está presentando un fenómeno de disputa entre las FARC y bandas narcotraficantes por el manejo del corredor fluvial.El general Fredy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, asegura que la guerrilla está intimidando a los campesinos para hacer con el control del negocio de la coca."Estamos combatiendo a los narcotraficantes y no vamos a ceder ni un espacio", afirma el mando militar.En esa región de Nariño también se concentra una de las mayores extensiones de plantaciones de hoja de coca, que está siendo objeto de un programa de fumigación con glifosato, dirigido por la Policía Antinarcóticos.




