Sin comodidades, sobreviven en La Picota, los congresistas de la "parapolítica"
En habitaciones estrechas, en un pabellón que fue utilizado para atender a presos con tuberculosis, con un teléfono fijo que comparten entre sí, algunos libros, cuadernos y televisores muy pequeños, sobreviven los siete congresistas capturados por el escándalo de la "parapolítica"
En habitaciones estrechas, en un pabellón que fue utilizado para atender a presos con tuberculosis, con un teléfono fijo que comparten entre sí, algunos libros, cuadernos y televisores muy pequeños, sobreviven los siete congresistas capturados por el escándalo de la "parapolítica".Caracol Radio, aceptando una invitación del director del Inpec, recorrió el pabellón, conversó con uno de los congresistas detenidos por sus presuntos vínculos con el paramilitarismo, y pudo inspeccionar las celdas de los reclusos, que de manera modesta, se han convertido en el refugio de los políticos investigados.Las habitaciones de los parlamentarios capturados, están ubicadas en un viejo edificio, que hace varios años era utilizado para aislar a los detenidos enfermos de tuberculosis. Sus instalaciones están muy averiadas, pues cerca del 80 por ciento de la estructura, se está cayendo. La única sección habitable, es la que actualmente ocupan los congresistas.Los siete parlamentarios detenidos por el escándalo de la "parapolítica", duermen muy cerca de los presos que gozan de permisos especiales para salir de la cárcel, por estar próximos a cumplir su condena.El senador Alvaro García, pasea con frecuencia por la parte externa de su sitio de reclusión, y se muestra orgulloso de haber creado un jardín, junto con los demás congresistas detenidos, en un sitio en el que antes solamente había maleza y culebras."Los que critican y hacen comentarios que no concuerda con la realidad, deberían saber que aquí se podría hacer un reality, para decirles que lo que ahora es un jardín, antes era maleza, y lo hemos logrado con el trabajo de todos nosotros", expresó García, mientras caminaba frente al sitio.El senador explicó que en el lugar donde ahora está el jardín, que cuidan los congresistas involucrados en el proceso de la "parapolítica", antes habitaban muchas culebras, pero inofensivas. "Nunca en mi vida he tenido culebras, todas se las han inventado mis contradictores", dijo García Romero.Agregó que él y los demás parlamentarios no quieren causarle una molestia al presidente Alvaro Uribe, y advirtió que desde que está detenido, no ha conversado ni con el presidente de la república, ni con ninguno de sus funcionarios.Los días del senador sucreño Alvaro García, quien está siendo investigado por haber presuntamente creado grupos paramilitares, transcurren entre una disciplina diaria de ejercicios, una que otra oración, pues se declara creyente, pero sin excesos, y luego pasa el tiempo revisando muchos temas. "Podría escribir una novela llamada Así es la Vida", sostiene Alvaro García Romero.El senador García, y los demás congresistas, viven en habitaciones separadas, en las que hay una cama metálica, una silla Rimax, una pequeña biblioteca, una lámpara y un televisor pequeño, sin lujos.Para comunicarse con sus familias y con sus abogados, los siete congresistas comparten un teléfono fijo, desde el cual pueden hacer llamadas a celulares, a un costo de 300 pesos por minuto.




