Beber hasta morir
La muerte de un joven de 16 años, tras estar un mes en coma por una intoxicación etílica, ha alimentado en Alemania la polémica sobre las llamadas fiestas "Barra Libre", en las que no hay límite para la ingestión de alcohol, o "Koma-Saufen", la moda de beber hasta perder el conocimiento
La muerte de un joven de 16 años, tras estar un mes en coma por una intoxicación etílica, ha alimentado en Alemania la polémica sobre las llamadas fiestas "flat-rate" (tarifa plana), en las que no hay límite para la ingestión de alcohol, o la moda de beber hasta perder el conocimiento. El escolar berlinés cayó en coma a finales de febrero, después de haber bebido unos 50 tequilas. El joven, que fue inmediatamente llevado al hospital, no despertó del coma, provocado por una concentración de 4,8 miligramos de alcohol por litro de sangre. Según una portavoz del hospital Charité de Berlín, el muchacho murió víctima de un colapso del sistema circulatorio, aunque no quisieron dar más detalles acogiéndose al secreto profesional. Los casos de intoxicación etílica, como el de una muchacha de 15 años que el pasado fin de semana tuvo que ser hospitalizada en Berlín con 4,1 miligramos de alcohol por litro de sangre, han desatado una fuerte controversia sobre el abuso de alcohol entre los jóvenes, a lo que incita el sistema de barra libre. Por un precio establecido (generalmente el de la entrada), pueden beber sin límite, aunque la ley establece que en Alemania no se puede servir cerveza, vino o espumosos a menores de 16 años y para alcoholes fuertes se permite a partir de 18 años. En el Parlamento regional berlinés el grupo cristianodemócrata (CDU) exigía elevar la prohibición de 16 a 18 años, además de incrementar los controles en bares y discotecas. No obstante, el Gobierno federal volvió a rechazar este miércoles un endurecimiento de las leyes y aseguró que bastaría con aplicarlas con mayor severidad. En el caso del joven fallecido en la madrugada del jueves, la Policía investiga si el camarero pudo ser responsable subsidiario de la muerte de este escolar de Zehlendorf (uno de los barrios más privilegiados de Berlín), al seguir sirviéndole tequilas pese a su evidente estado de embriaguez, o si sus amigos no debieron haberle impedido que continuara bebiendo. La autopsia contribuirá a esclarecer las circunstancias de su muerte, explicó el portavoz policial Bernhard Schodrowski hoy en Berlín. Este fallecimiento echa leña al fuego de la moda del "Koma-Saufen" -literalmente, beber hasta caer en coma- y es habitual en fiestas con precio de entrada fijo, que muchas veces no supera los diez euros, y está supeditado a ciertas horas, incitando a consumir además con rapidez. El "flat-rate" anima a los jóvenes a realizar competiciones o apuestas para ver quién bebe más. Según expertos médicos, las fiestas "flat-rate" han elevado el número de intoxicaciones etílicas. Sólo el pasado año la cifra de jóvenes que tuvieron que ser atendidos por un exceso de alcohol en Berlín se duplicó.




