Uribe aboga por cumplir los acuerdos internacionales para lograr una buena coordinación en la lucha antidrogas
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, abogó por el cumplimiento de los acuerdos internacionales para lograr una verdadera coordinación en la lucha contra el narcotráfico y propuso, con este fin, la revisión de la Convención de Palermo aprobada por la Organización de las Naciones Unidas
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, abogó por el cumplimiento de los acuerdos internacionales para lograr una verdadera coordinación en la lucha contra el narcotráfico y propuso, con este fin, la revisión de la Convención de Palermo aprobada por la Organización de las Naciones Unidas. Uribe lanzó esta propuesta durante su intervención en la "Cumbre regional sobre drogas, seguridad y cooperación", que se celebra en Santo Domingo. En la cumbre también participan los presidentes de la República Dominicana, Leonel Fernández, y Haití, René Preval, además del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, entre otros. El mandatario colombiano defendió asimismo medidas como "la aplicación democrática de la fuerza para derrotar a la droga en todas las fases", desde la producción al consumo, pasando por la venta y el transporte. Expuso algunas medidas adoptadas en su país, uno de los más castigados por el narcotráfico y de los principales productores de cocaína del mundo, como el control de los vuelos ilegales del narcotráfico, el tráfico por vía marítima y el lavado de activos procedentes de la droga. Sin embargo, "no estamos satisfechos", aseveró. "Nuestro propósito no es reducir la droga, sino eliminarla". Para Uribe existen también otras medidas que pueden contribuir a derrotar al narcotráfico, como la extradición de traficantes sin necesidad de acuerdos entre los países, medida que Colombia ha ejecutado en 530 casos durante su gobierno, frente a 63 de la etapa anterior, señaló. Uribe se mostró contrario a la legalización como política que permita acabar con la droga, ya que "no debemos legar a nuestros hijos una sociedad laxa con un veneno para la humanidad". Defendió también otras medidas utilizadas por su gobierno como la sustitución del cultivo de coca por otros y la fumigación de las plantaciones, que el pasado año alcanzó a 160.000 hectáreas, así como la erradicación manual, que pasó en los últimos años de 31.200 a 43.000 "y este año esperamos llegar a 50.000", apostilló. Frente a las críticas sobre la fumigación por sus efectos nocivos contra el medio ambiente, Uribe resaltó que, de acuerdo con informes de la OEA "lo que causa un daño ecológico no es la fumigación, sino la destrucción de la selva para sembrar droga y la utilización de precursores químicos para su procesamiento". Destacó la ayuda prestada por los estados Unidos a Colombia para aplicar medidas como la fumigación, la sustitución de cultivos y la lucha contra los vuelos ilegales para lanzar droga desde el aire, Uribe pidió a la Unión Europea "a la que no le gusta la fumigación, que nos ayude con la erradicación manual" y otras acciones de lucha. El mandatario dijo que la droga ha sustentado la violencia en Colombia, ha incidido en la generación de desempleo y en el desplazamiento de cuatro millones de colombianos al extranjero. Estimó que, a diferencia a las guerrillas de países centroamericanos, que se sentaron a negociar cuando vieron que no tenían posibilidades de éxito, en Colombia no lo hacen porque conservan aún abundantes recursos, y las calificó de "terroristas" porque sus miembros son "sicarios de la democracia".




