Ejército ecuatoriano detecta 11 bases clandestinas de las FARC en los últimos días

El Ejército de Ecuador descubrió en los últimos días once bases que presuntamente eran utilizadas por subversivos colombianos en territorio ecuatoriano, según publica hoy el diario El Comercio. El hallazgo se produjo en cinco incursiones militares realizadas entre el 28 de febrero y el 4 de marzo pasados, añade el rotativo, al agregar que aunque todos los puestos ya estaban abandonados, pudieron haber albergado a unos 800 subversivos

El Ejército de Ecuador descubrió en los últimos días once bases que presuntamente eran utilizadas por subversivos colombianos en territorio ecuatoriano, según publica hoy el diario El Comercio. El hallazgo se produjo en cinco incursiones militares realizadas entre el 28 de febrero y el 4 de marzo pasados, añade el rotativo, al agregar que aunque todos los puestos ya estaban abandonados, pudieron haber albergado a unos 800 subversivos.

De acuerdo con el Ejército, se encontró un puesto de procesamiento de hoja de coca que podía acoger a 30 personas, siete puestos de descanso con capacidad para 120 subversivos cada uno y tres pequeñas bases para 20 personas.

Las bases

El general Jorge Peña, comandante de la IV División del Ejército Amazonas (con jurisdicción en la Amazonia), destacó que uno de esos puntos era un gran galpón que fue construido, al parecer, por los miembros de las FARC para el procesamiento químico de la hoja de coca. Este es un paso previo para obtener la pasta base para la cocaína.

En esta zona encontraron pequeños saquillos y canecas de químicos que se usan para el procesamiento, una cocina, un motor adaptado para hacer un molino con el que posiblemente molían la hoja de coca, una bodega de víveres, grandes tanques para los químicos, una plataforma de secado, instalaciones de energía.

Peña no conocía la cantidad de producción de este puesto. Sin embargo, supone que pudo ser un punto de abastecimiento de otro laboratorio de procesamiento de pasta base que fue descubierto en el operativo Látigo IV, a mediados de febrero. Este podía producir hasta cuatro toneladas de coca mensualmente.

En esa ocasión se hallaron explosivos, cordón detonante, granadas, precursores químicos y otros elementos para procesar el alcaloide, según las Fuerzas Armadas.

Los puestos insurgentes, que fueron destruidos por los miembros de la Brigada 19 Napo, se levantaron cerca al río San Miguel. El general Peña indicó que la proximidad con la frontera, la facilidad de navegación por el río fronterizo y lo agreste del sector hacen que esta zona sea apetecida por los insurgentes.

Por ese motivo -señalan los militares- no hubo apresados. Sin embargo, un oficial de la IV División informó que en la operación Látigo IV estuvieron a punto de detener a un comandante subversivo del sector que estaba en el lado ecuatoriano.

Peña señala que los presuntos irregulares, al notar la presencia del Ejército, huyen rápidamente para evitar una confrontación.

Las cinco operaciones Látigo, que se han realizado desde enero, han sido el resultado de informaciones de Inteligencia militar sobre movimiento de los insurgentes en Ecuador y de patrullajes planificados para ese sector.

Según información de la IV División, en la operación Látigo I y II se recogieron œuniformes de los subversivos en el sector de Palma Seca; en el Látigo III no hubo resultados; y en el Látigo IV, en el que también participó la Policía. Allí se descubrió un gran laboratorio para elaborar cocaína en la quebrada llamada El Ají.

œHacer vigilancias permanentes significa intervenciones planificadas en los 350 kilómetros de frontera en plena selva. Es casi imposible mantener una pureza total del sector, eso hace que el esfuerzo sea mayor, señaló Peña.

Actualmente, el Ejército estima que no es conveniente colocar sitios fijos de control en los sectores en los que se han hallado evidencias de la presencia de los guerrilleros. œHay algunos destacamento, pero si los ponemos en plena selva no es difícil que a 500 metros haya una actividad ilícita. Para esta zona es mejor una estrategia de patrullajes móviles.

Una de las bases halladas ya había sido descubierta por los uniformados en un operativo anterior. Peña señaló que destruyeron el puesto que era para descanso pero fue nuevamente habilitado por los subversivos.

Las evidencias encontradas en el Triángulo de Coembí se suman a bases localizadas en la quebrada Sin Pena, Precooperativa Flecha Verde y Yanamarum, todas ubicadas en Sucumbíos.

Las aulas en la selva

Los puestos encontrados por los uniformados de la Brigada 19 Napo estaban asentados en 4 000 metros cuadrados de terreno, a pocos kilómetros de la frontera con el Departamento de Putumayo, donde operan las FARC. En los puntos de descanso también se habilitaron espacios para instrucción subversiva.

Cerca de la zona de los focos de descanso está la población de Teteyé, que es un pueblo colombiano donde existe gran presencia de guerrilleros. Está ubicado cerca de plantaciones de coca.

Los militares también hallaron un taller de construcción de botes, donde estaban cuatro naves a medio construir, y una pequeña embarcación abandonada en las riberas del río San Miguel.

El Ejército aseguró que los puestos no eran construcciones como parte de las fincas del sector. Ellos aseguraron conocer a los dueños de las propiedades, que desconocían de esas locaciones.

Cargando