El Senado de EEUU bloquea por segunda vez moción de condena a estrategia en Irak
El Senado de Estados Unidos bloqueó, por segunda vez en menos de quince días, una moción no vinculante de condena a la decisión del presidente George W. Bush de enviar tropas adicionales a Irak
El Senado de Estados Unidos bloqueó, por segunda vez en menos de quince días, una moción no vinculante de condena a la decisión del presidente George W. Bush de enviar tropas adicionales a Irak. Un total de 56 legisladores -49 demócratas y siete republicanos- se pronunciaron a favor de someter la moción a debate y a su posterior votación, frente a 34 que se manifestaron en contra. Aunque los síes fueron más numerosos que los noes, los demócratas no alcanzaron los sesenta votos necesarios, según las normas del Senado, para que proceda el debate y la votación de la medida. El 5 de febrero pasado el Senado bloqueó la moción por primera vez. En esa ocasión, la iniciativa presentada por los demócratas fue respaldada por 49 legisladores, incluidos algunos republicanos. El rechazo de la cámara alta, en una inusual votación en sábado, representa un duro golpe para los demócratas, que constatan cómo la mayoría que estrenaron en enero (51 frente a 49 republicanos) es muy débil. Antes de la votación, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, instó a permitir el debate con el argumento de que "cada senador tiene la responsabilidad y la obligación de declarar si apoya o se opone al plan del presidente de una escalada en la guerra". "Los fallos de la administración nos han metido en un abismo en Irak. Sin embargo, el nuevo-viejo plan del presidente, la escalada, más de lo mismo, no nos sacará más del abismo, sólo nos hundirá más en él", aseguró Reid. El bloqueo del Senado resulta más llamativo después de que la Cámara de Representantes aprobó este viernes una medida similar de condena a la estrategia de Bush por 246 votos frente a 182. Tras la aprobación de esa medida en la cámara baja, los demócratas aseguraron que la moción, aunque de carácter no vinculante, suponía un claro mensaje al mandatario estadounidense contra su estrategia en Irak. Los líderes republicanos en el Senado alegan que no están dispuestos a debatir una moción que condene el aumento de tropas, a menos que los demócratas accedan a votar otra propuesta contra cualquier intento de recortar los fondos necesarios para ese aumento de tropas. La asignación o denegación de fondos es una de las competencias del Congreso y una de las armas que los demócratas podrían usar como condena a la nueva estrategia en Irak. "Un voto sobre el apoyo a las tropas que se calle sobre la cuestión de los fondos es un intento de nadar y guardar la ropa", afirmó Mitch McConnell, líder de la minoría republicana en el Senado. La votación en la cámara alta coincide con una visita a Bagdad de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. En su visita, durante la que se reunió con el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, Rice instó al gobierno iraquí a avanzar en la reconciliación nacional y advirtió que Estados Unidos "no va a esperar eternamente". Hasta el momento 3.133 soldados estadounidenses han fallecido y decenas de miles más han resultado heridos en la guerra de Irak, que todos los días provoca la muerte de cerca de un centenar de iraquíes y ha causado ya más de dos millones de exiliados. Las encuestas indican que la mayoría de los estadounidenses se opone al envío de 21.500 soldados a Irak, que se sumarán a los más de 140.000 que ya se encuentran en ese país. La Casa Blanca ha asegurado que, aunque se aprueben o no las mociones de condena, seguirá adelante con el envío de nuevas tropas anunciado el 10 de enero pasado y ha advertido a los demócratas contra cualquier posibilidad de recortar los fondos para la guerra. "El presidente cree que el Congreso debería permitir los fondos y la flexibilidad que nuestras Fuerzas Armadas requieren para el éxito en su misión de proteger nuestro país", indicó la Casa Blanca en un comunicado tras la votación en la Cámara de Representantes.




