Bush dice que quienes rechazan el aumento de tropas en Irak deben dar alternativa
El presidente de EEUU, George W. Bush, respondió hoy a las críticas en el Congreso al aumento de las tropas en Irak y dijo que los que se oponen a su plan deberían presentar una alternativa mejor. "Oponerse a todo sin proponer nada es irresponsable", señaló Bush en su discurso radiofónico semanal.
El presidente de EEUU, George W. Bush, respondió hoy a las críticas en el Congreso al aumento de las tropas en Irak y dijo que los que se oponen a su plan deberían presentar una alternativa mejor. "Oponerse a todo sin proponer nada es irresponsable", señaló Bush en su discurso radiofónico semanal. El presidente defendió el envío de 21.500 soldados adicionales para pacificar Bagdad y combatir a la red terrorista Al Qaeda en la provincia de Anbar, que anunció el pasado miércoles en un mensaje a la nación. El plan ha sido criticado por los legisladores demócratas e incluso algunos republicanos. "Reconocemos que muchos miembros del Congreso son escépticos", dijo Bush. "Los que se niegan a dar a este plan una oportunidad de que funcione tienen la obligación de ofrecer una alternativa que tenga mayores posibilidades de éxito", recalcó. Los líderes demócratas promueven la retirada gradual de las tropas. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el secretario de Defensa, Robert Gates, y el general Peter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto, recibieron las críticas de los legisladores al plan en comparecencias ante el Congreso el jueves y el viernes. Uno de ellos fue el demócrata Carl Levin, presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, quien dijo que el éxito del plan depende en gran medida de que el Gobierno iraquí elimine cualquier interferencia política en las operaciones contra las milicias chiíes, algo que no ha hecho en el pasado. Su colega en la Cámara Baja John Murtha ha sugerido que como medida de presión sobre la Casa Blanca podría intentar restringir el uso de los 100.000 millones de dólares que Bush pedirá al Congreso para financiar las operaciones militares de EEUU. En cambio, Bush señaló hoy: "nuestras valientes tropas no deberían tener que preguntarse si sus líderes en Washington les darán lo que necesitan" para combatir. Además, calificó el plan como "una misión importante que en gran parte determinará el resultado en Irak". Para promover el aumento de los efectivos, Bush se reunió hoy en la residencia presidencial de Camp David (Maryland) con algunos de los republicanos más influyentes del país. Mientras, el legislador demócrata Tim Waltz se encargó hoy de responder al presidente en nombre de su partido. "Junto con la mayoría de los demócratas y un número cada vez mayor de republicanos, creo que la escalada anunciada por el presidente agravará una situación de por sí mala y empeorará las cosas, en lugar de mejorarlas", dijo en un mensaje radiofónico. "Es un paso en la dirección equivocada, más de lo mismo en un momento en el que necesitamos una nueva dirección en Irak", añadió Walz, un ex miembro de la Guardia Nacional. Sin embargo, Bush dijo que el plan sí supone un cambio de dirección. "Tenemos una nueva estrategia con una misión nueva: ayudar a dar seguridad a la población, especialmente en Bagdad. Nuestro plan pone a los iraquíes al frente", afirmó. Gates dijo el viernes que los refuerzos comenzarán a llegar a Irak en las próximas semanas y que el operativo se lanzará la primera semana de febrero. Bush repitió hoy los argumentos que usó el miércoles para justificar el envío de las tropas, que se añadirán a los aproximadamente 132.000 soldados desplegados actualmente. El presidente reconoció que en el pasado los intentos de pacificar Bagdad no han funcionado, pero "esta vez, habrá suficientes fuerzas iraquíes y estadounidenses para mantener las áreas que sean despejadas" de insurgentes. Además, señaló que el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, "ha prometido que no se tolerará cualquier interferencia política o sectaria en las operaciones de seguridad". De los 21.500 soldados extra, 4.000 serán destinados a la provincia de Anbar, de mayoría suní, considerada por EEUU el reducto principal de Al Qaeda en el país. "Los líderes tribales locales han comenzado a mostrar disposición a enfrentarse a Al Qaeda", dijo Bush. "Como resultado, nuestros comandantes creen que tenemos una oportunidad de dar un golpe serio a los terroristas", explicó. Gates dijo que si el plan va según lo previsto, EEUU podrá comenzar a retirar las tropas de Irak a finales de año.




