La historia: las 'segundas partes' no fueron buenas para Capello, fracasó con el Milán y esta vez repite en el Madrid
Fabio Capello siempre ha utilizado el término 'minestra risaldata' ('sopa recalentada') para responder a la posibilidad de volver a dirigir a un equipo al que ya entrenó. En Madrid, como ya le sucedió en su segunda época en el Milan, esta sopa se le ha vuelto a atragantar. Ya se empieza a hablar incluso de una lista negra en la que incluye a Ronaldo, Cassano, Beckham, Raúl, Salgado y alguno otro más.
Fabio Capello siempre ha utilizado el término 'minestra risaldata' ('sopa recalentada') para responder a la posibilidad de volver a dirigir a un equipo al que ya entrenó. En Madrid, como ya le sucedió en su segunda época en el Milan, esta sopa se le ha vuelto a atragantar. Ya se empieza a hablar incluso de una lista negra en la que incluye a Ronaldo, Cassano, Beckham, Raúl, Salgado y alguno otro más.El técnico, de 60 años, ya utilizó esta metáfora como rechazar los rumores que le acercaban de nuevo a Chamartín en tiempos de Lorenzo Sanz o Florentino Pérez, o para desechar un tercer retorno al Milan. En todos los casos, afirmaba que la "sopa recalentada" no era buena y sentaba mal.En San Siro, durante el curso 1997-98, fracasó en un club con el que antes había ganado cuatro Scudettos, una Copa de Europa, dos Copas Intercontinentales, una Supercopa Europea y tres Supercopas Italianas.En esa campaña, Capello confesó haberlo pasado "muy mal". El equipo, ya desde el inicio, no funcionó y ya en la sexta jornada liguera, tras perder en casa ante el entonces colista Lecce, ordenó el "silencio de prensa". Las cosas, pese a los actos públicos de dureza (petición de marcha de algún que otro jugador) del denominado "sargento de hierro" Capello, siguieron sin funcionar en el proseguir de la temporada, en la que el Milán no disputaba competición europea alguna tras haber acabado en la undécima plaza en la campaña anterior.Tanto que el Milán acabó la liga en la décima posición (no entró en la zona de disputa de la Copa Intertoto, que busca en puesto en Copa de la UEFA) y su único gran logro fue alcanzar la final de la Copa de Italia, donde cayó ante el Lazio (3-1). Capello, que pese a tener aún varias campañas más de contrato con el Milán y ser "niño mimado" del todopoderoso propietario milanista Silvio Berlusconi, fue sustituido al final de la temporada por Alberto Zaccheroni.Pero, sobre todo, Capello se fue dolido y muy enfadado con la que él denominó la "vieja guardia" (jugadores veteranos, que ya había tenido en su primera etapa milanista), a los que, más o menos veladamente, culpó de su fracaso. Ello ya le dio pie a Capello para asegurar a partir de entonces que "no volvería a entrenar a un equipo en el que ya estuvo". Pero el pasado verano 2006 se desdijo.El descenso por fraude deportivo del Juventus Turín a la Segunda división, los buenos recuerdos que tenía de Madrid (su mujer lloró el día que se fue de la capital de España en 1997 y siempre que podía el matrimonio volvió a España, donde tiene una casa en Marbella) y la "multimillonaria llamada" del Real Madrid del entonces candidato a la presidencia Ramón Calderón, le hicieron cambiar de opinión.Incluso, al serle recordada su frase de "minestra riscaldata", de que nunca volvería a un lugar al que ya entrenó, Capello se autoconvenció afirmando que de su primer Real Madrid tan sólo quedaban Guti, Roberto Carlos y el capitán Raúl, y que los dirigentes eran otros. Por tanto, para sus adentros, era como llegar a un sitio nuevo.Algo que, por lo que se ve, no le está aportando fortuna. Y es que al Capello-2 del Real Madrid le acontece lo mismo que al Capello-2 del Milán: críticas de afición y prensa, equipo sin juego ni estilo, vestuario agitado y poco unido, y un futuro muy incierto y que vislumbra fracaso.Ahora la crisis ha estallado en el Real Madrid y el club, es lógico pensar que con el visto bueno de Capello, ha adoptado como primera medida "cerrar los entrenamientos" a prensa y público. Algo que recuerda al "silencio de prensa" de su segunda etapa en el Milán (en Italia habitualmente no se deja ver las sesiones preparatorias a los medios informativos durante todo el año).También, como aconteciera en el Milán, parece haber "dado un puñetazo en la mesa" y pedido la marcha de la "vieja guardia". Allí no lo consiguió, tampoco enderezó el rumbo del equipo; y este precedente es temido ahora en el Real Madrid.




