Ejército dice que soldados que abandonaron sus posiciones no aguantaban hambre
El general Leonardo Gómez, comandante de la Tercera Brigada del Ejército, desmintió que los trece soldados que abandonaron sus posiciones de vigilancia en el Valle del Cauca, hayan aguantado hambre durante sus labores, y aseguró que sí recibieron los permisos reglamentarios para visitar a sus familias, durante el 2006

Ejército dice que soldados que abandonaron sus posiciones no aguantaban hambre
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El general Leonardo Gómez, comandante de la Tercera Brigada del Ejército, desmintió que los trece soldados que abandonaron sus posiciones de vigilancia en el Valle del Cauca, hayan aguantado hambre durante sus labores, y aseguró que sí recibieron los permisos reglamentarios para visitar a sus familias, durante el 2006.En diálogo con Caracol Radio, el oficial indicó que los trece soldados profesionales abandonaron sus labores durante una operación militar que se cumplía el pasado 22 de diciembre en límites entre el Valle y Tolima, argumentando que querían pasar navidad y año nuevo con sus familias. "Estando en cumplimiento de una operación, abandonaron la zona uniformados, con las armas de dotación y con todos los equipos militares", agregó.El general Gómez explicó que los soldados abandonaron sus funciones el pasado 22 de diciembre, y tenían suficiente alimentación hasta el día siguiente. Agregó que los trece uniformados tuvieron permisos para ir a visitar a sus familias del primero al 20 de junio, y del nueve al 19 de noviembre.Señaló que "lo único que pretendían los soldados era irse el 24 y el 31 para sus casas, violando el código penal militar". Explicó que las faltas que cometieron les podría dar de uno a tres años de cárcel.Familiares de los soldados están preocupados por su posible traslado a una cárcelLos familiares de los trece soldados profesionales que decidieron entregar sus armas y rebelarse en el Valle del Cauca, expresaron su preocupación ante su posible traslado a una cárcel, tras ser acusados por sus superiores de desobediencia y abandono del área.Melba Benavides, esposa de uno de los militares retenidos en el Batallón Codazzi de Palmira, dijo en diálogo con Caracol Radio que los trece soldados entregaron sus armas, "luego de aguantar hambre durante un año", y ante la falta de permisos para visitar a sus familiares.La señora Benavides agregó que los militares no han cometido ningún delito civil que amerite llevarlos a una cárcel convencional. "Exigimos que les garanticen sus derechos, porque desde hace ocho días no sabemos nada de ellos", agregó.La esposa de uno de los soldados indicó que los uniformados dieron resultados positivos permanentemente, pero sus superiores no les dieron permisos, ni vacaciones. "Ellos estuvieron ocho días aguantando física hambre", indicó.




